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Defiende medidas que reduzcan los puntos de venta, aumenten la pureza de las sustancias y mejoren los conocimientos de los jóvenes

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 15 (EUROPA PRESS)

El prestigioso sociólogo y estudioso de las drogas Antonio Escohotado sostuvo hoy ante el Parlamento de Galicia que la prohibición de los estupefacientes no ha conseguido su objetivo ni lo conseguirá, y abogó por asumir un nuevo marco basado en «aumentar el conocimiento» de los jóvenes y en lo que denominó «reducción de daños».

«La prohibición se ha derogado ya», apostilló Escohotado en alusión a que, a pesar de que están vigentes las leyes que persiguen y sancionan el tráfico de sustancias, los acontecimientos han desbordado el marco legislativo.

«Espontáneamente la prohibición ha llegado a una situación paradójica, en la que no se prohíbe nada, los tribunales no castigan prácticamente nada, y, a la chita callando, ahí están las drogas, cada vez más numerosas, cada vez más baratas, cada vez más consumidas», apostilló el profesor.

MENSAJES INEFICACES

Durante su intervención en la jornada «Situación del consumo y tráfico de drogas en Galicia», Escohotado también cuestionó la capacidad de las campañas oficiales basadas en mensajes sobre la peligrosidad de los estupefacientes. «El mensaje no vale nada, los jóvenes se lo han tomado a pitorreo y se lo van a seguir tomando», sentenció.

Para Antonio Escohotado, las medidas a adoptar frente al fenómeno de la droga han de basarse en la «reducción de daños», que pasa por disminuir las zonas de venta para facilitar su control, incrementar la pureza de las sustancias para evitar efectos no buscados y aumentar el conocimiento de los jóvenes sobre esta materia para estimular su responsabilidad y conciencia de los propios actos. Así, apostilló que las drogas son entes «neutros» y que «la única cosa buena o mala que hay en el universo es la voluntad humana».

En este marco, el profesor también valoró iniciativas como los análisis para determinar la pureza de las pastillas de diseño que colectivos de voluntarios realizan en las puertas de las discotecas, o la decisión de la Junta de Andalucía de someter a estudio si la terapia con metadona es realmente la más adecuada para los heroinómanos o es preferible administrarles la propia sustancia ilegal.

MENOS MUERTES Y PRESOS

«Siempre he dicho que yo no quiero legalizar la droga, porque sería algo así como legalizar la escritura o los viajes, lo que hay que discutir es si se mantiene o no la prohibición», insistió Escohotado con su peculiar y conocida retórica.

El profesor también destacó el hecho de que, a pesar de que el consumo y la disponibilidad de drogas se ha incrementado notablemente en los últimos años, en la actualidad no sucede como en los ochenta, cuando morían cien personas al año por sobredosis y hasta el 85 por ciento de la población carcelaria estaba reclusa por tráfico de sustancias.

«No podemos juzgar al conjunto de la sociedad civil por los que están en un hospital», puntualizó Escohotado, quien reiteró que «más de la mitad de la juventud está tomando drogas ilegales todos los fines de semana» y, a pesar de ello, no se dan «cuadros tan abruptos y horrendos» como cuando los que consumían drogas no representaban «ni una vigésima parte» de la población joven.