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MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, presenta hoy a los responsables sanitarios de las comunidades autónomas el Plan Estratégico de Política Farmacéutica, con el que el Gobierno quiere reducir el crecimiento de la factura de los medicamentos al Sistema Nacional de Salud (SNS) así como fomentar un uso racional de los mismos por parte de los pacientes.

A la cita, fijada para el mediodía en la sede del Ministerio, están convocatos la totalidad de los servicios autonómicos de salud para ser informados del plan. En cambio, su apoyo u oposición tendrá lugar en el foro del Consejo Interterritorial.

La única medida conocida del Ejecutivo para poner coto al descontrolado gasto farmacéutico ha sido la ruptura del pacto alcanzado en 2001 con Farmaindustria y su sustitución por un sistema de devoluciones al SNS progresivo en función de su facturación anual, que podrá ser minorado dependiendo de la actividad del laboratorio en el campo de la investigación, desarrollo e innovación.

Sanidad espera ingresar doscientos millones de euros anuales, de los que la mitad se dedicarán a actividades de formación y promoción del uso racional del medicamento, e irán a parar al programa de políticas de cohesión, por lo que serán gestionados por las comunidades autónomas.

Salgado también ha reconocido recientemente que su Departamento mantiene continuas reuniones con la industria farmacéutica y, de hecho, el proyecto de de Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2005 que modificará la Ley del Medicamento ha incrementado en un cinco por ciento el descuento máximo (del 25 por ciento) del que los laboratorios se podrán beneficiar en el marco de la Acción Profarma.

En el Plan Estratégico tendrán un lugar destacado la aplicación de las nuevas tecnologías a la gestión, y más concretamente la receta electrónica. Según las pistas que ha ido dando la ministra en las últimas semanas, su implantación a nivel nacional –actualmente se desarrollan experiencias piloto en Andalucía, Comunidad Valenciana y Galicia– será una herramienta «sustancial en el conocimiento y control del gasto farmacéutico».

Además de optimizar la «calidad y comodidad» de la prestación farmacéutica y brindar más información a los profesionales, la receta electrónica permitirá implementar un sistema de intercambio de información entre los diferentes servicios autonómicos de salud, tanto para detectar «posibles problemas terapéuticos» como para determinar las compensaciones económicas de un servicio a otro.