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SEVILLA, 30 (EUROPA PRESS)

Familiares de enfermos mentales criticaron hoy el visado a algunos antisicópticos en Andalucía, ya que, según sostuvieron, «ha vuelto a estigmatizar al enfermo», según apuntaron en el marco del segundo taller en Salud Mental organizado en Sevilla por la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental (FEPSM) y la Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), con la colaboración de AstraZéneca.

Según un comunicado emitido por el segundo taller en Salud Mental, algunos enfermos mentales «deben esperar hasta cinco días para poder tomar un medicamento que mejora su salud y minimiza los efectos secundarios», tras la decisión de la Junta, en septiembre de 2003, de imponer un visado de inspección a los antipsicóticos atípicos, una familia de fármacos empleados en el tratamiento de la esquizofrenia y de otras enfermedades mentales.

No obstante, añade el comunicado, distintos especialistas apuntan que estos fármacos «estabilizan al paciente, reduce los efectos secundarios y mejora la calidad de vida del mismo y de la familia».

Por ello, estos expertos solicitaron la «libertad de prescripción para los profesionales», al tiempo que aconsejaron a la Junta que «si detecta una mala praxis médica, debería tomar otras medidas y no la de burocratizar la prescripción médica de los enfermos mentales». Además, mostraron su temor de que estos visados «que de momento sólo se aplican en Andalucía puedan extenderse por otras comunidades autónomas».

En la misma línea, el catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Sevilla y organizador del segundo taller, José Giner, sostuvo que el visado «ha afectado la relación médico-enfermo», además de que «ha vuelto a estigmatizar al propio enfermo, ya que, este sistema, «le ha vuelto a decir que es un enfermo diferente al tener que visar su medicación», y «ha añadido una nueva dificultad al tratamiento terapéutico».

Giner, quien dijo que «es difícil ser objetivo en esta cuestión» al tratarse de «una medida económica», mostró su «preocupación por la propia afectación del enfermo», puesto que, en su opinión, «de alguna forma es un enfermo con poca capacidad de defensa». En este sentido, denunció que «eso no se lo hubieran hecho a pacientes con capacidad de defensa y litigantes».

MEDICACION ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE

Por todo ello, el catedrático de Psiquiatría defendió que esta medicación, considerada de tercera generación, «es absolutamente imprescindible para estos enfermos y sus familaires, aunque para la sociedad posiblemente no lo sea».

La asociación de allegados de enfermos esquizofrénicos concluyó que, en algunos casos, «la burocracia provoca que un enfermo deba esperar hasta cinco días para poder tomarse su medicación», una actuación, advirtieron que, «en muchos casos lo que busca la administración andaluza es que el enfermo decida no tomarla y se aburra de tener que soportar tantas trabas burocráticas».