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SEVILLA, 30 (EUROPA PRESS)

Los pacientes que sufren una primera fractura vertebral multiplican por seis los cuatro años siguientes a este percance su riesgo de sufrir nuevas roturas, según destacó el especialista del servicio de Reumatología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, José González de la Vera, quien, no obstante, aseguró que este riesgo a sufrir nuevas recaídas «disminuye o inclusive puede hasta desaparecer si se actúa a tiempo».

En declaraciones a Europa Press, el también miembro de la Unidad de Osteoporosis del citado hospital explicó que el perfil del paciente con más probabilidades de sufrir osteoporosis se corresponde con «una mujer delgada, por encima de los 50 años, que se encuentra en el estadio de la posmenopausia y que prolongó durante su juventud bastante tiempo su período de lactancia materna, como consecuencia de haber tenido muchos hijos».

De igual forma, sostuvo que otros factores que hacen de «efecto dominó» en la aparición de nuevas fracturas son el «consumo combinado» de tabaco, alcohol y café, ya que, según apuntó, «la combinación de estas sustancias dificultan la reabsorción del calcio en el intestino», lo que provoca, añadió, «la descalcificación del hueso».

En la misma línea, dicho experto argumentó que el aumento de la longevidad «está conllevando también un incremento del período de la posmenopausia, lo que a su vez se traduce en la falta de estrógenos que hace que el hueso sea más frágil y poroso».

En este sentido, González de la Vera abogó por incentivar el consumo de pescado azul y lácteos y derivados «aunque ajustados a este tipo de pacientes mayores», así como evitar el sedentarismo y caminar «al menos una hora al día con una buena marcha, siempre y cuando el paciente no tenga problemas cardíacos».

En España, alrededor de unas 500.000 mujeres sufren cada año una o más fracturas vertebrales, al tiempo que una de cada cinco mujeres mayores de 50 años sufrirá al menos una vez en su vida una fractura de este tipo. Por ello, dicho experto se refirió a la importancia en el tratamiento de estas patologías, así como al primer diagnóstico que realiza el médico de familia.