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MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Una dieta con consumo elevado de carnes rojas puede incrementar el riesgo de sufrir artritis reumatoide, según un estudio de investigadores de la Universidad de Manchester que se publica en «Arthritis & Rheumatism». El estudio también concluye que las dietas con más alto nivel de recursos proteínicos están asociadas al incremento del riesgo de sufrir la enfermedad, mientras que otras con altos niveles de grasas no tienen tanto impacto.

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema inmunitario que ha sido relacionada con una combinación de factores genéticos y ambientales.

Según los expertos, el estilo de vida puede explicar un 40 por ciento del riesgo de padecer la enfermedad y el hábito de fumar también es un factor de riesgo para el desarrollo de la enfermedad.

La nutrición como desencadenante de la AR ha sido menos investigada, aunque estudios han sugerido el beneficio protector de tomar pescado, los peligros del café y una reducción de los riesgos entre las mujeres que toman alcohol de forma moderada. Estudios anteriores muestran que la ausencia de fruta en la dieta, sobre todo de vitamina C, incrementa hasta tres veces el riego de sufrir artritis inflamatoria, un signo precoz de AR.

En el estudio participaron pacientes, de entre 45 y 75 años, que fueron emparejados según su edad, sexo e índice de masa corporal con 176 sujetos control. Durante el comienzo del experimento cada participante completó un detallado informe sobre su dieta durante 7 días, registrando las cantidades de alimento consumidos. Cada participante proporcionó información sobre su historial pasado y presente como fumador.

La diferencia más destacada entre ambos grupos estuvo relacionada directamente con el consumo de carne. Después de ajustar aspectos como el tabaquismo y otros posibles elementos de la dieta que pudieran llevar a confusión, los pacientes con un alto nivel de consumo de carnes rojas mostraron un riesgo dos veces mayor de desarrollar AR. Los pacientes que consumieron altos niveles de carne roja combinada con otro tipo de productos cárnicos mostraron altos niveles de riesgo similares.