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Esta técnica permite recuperar la capacidad de oír a personas sordas de nacimiento o que han perdido totalmente la audición posteriormente

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Patología Cérvico-Facial (SEORL-PCF), Carlos Suárez, presentó hoy en Madrid la iniciativa «Todos podemos oír», una campaña informativa que tiene por objetivo dar a a conocer qué es el implante coclear y quiénes pueden beneficiarse de él para volver a oír y llevar una vida prácticamente normal.

En todo el mundo existen en torno a 80.000 afectados por sordera severa que pueden oír ya gracias al implante coclear. De ellos, más de 2.800 son españoles. Según el doctor Suárez, en nuestro país en torno a 150-300 niños y 250 adultos necesitan este tecnología cada año para recuperar la audición. Sin embargo, la tasa de implantación ronda el 70%, fundamentalmente debido a que «es aún una gran desconocida en nuestro país».

Por este motivo, SEORL-PCF impulsa ahora, con el patrocinio del fabricante mundial Cochlear y el distribuidor español GAES, una campaña divulgativa para que muchas de las más de 100.000 personas que en nuestro país padecen esta enfermedad puedan recuperar su capacidad auditiva a través de esta técnica. «Es una técnica que cambia totalmente el panorama de los sordos, especialmente para los niños», resumió Suárez.

No obstante, el presidente de SEORL-PCF advirtió de que el implante coclear «no es la solución mágica» para acabar con la sordera, aunque apuntó que, «sin duda», es un sistema que da «muchas esperanzas a un colectivo muy importante de personas».

El implante coclear es un dispositivo de alta tecnología que permite exclusivamente a las personas sordas de nacimiento o que han perdido totalmente la audición posteriormente, recuperar su capacidad de oír. Estas personas tienen dañadas las células ciliadas del oído interno, que son las que convierten las señales acústicas en eléctricas y las transmiten al nervio auditivo.

El implante suple esta función, convirtiendo el sonido en señales eléctricas que se transmiten a través del nervio auditivo al cerebro, donde son reconocidas como sonidos. Consta de dos partes: la externa (procesador, bobina transmisora) se encarga de captar los sonidos y palabras para transmitirlas a la parte interna del implante, la cual se sitúa mediante una operación quirúrgica en el oído interno, en la que se procesan los impulsos eléctricos.

«HASTA AHORA ERAN SORDOMUDOS»

Para los niños que no han adquirido el lenguaje –«aquellos que nacen sordos y que, hasta ahora, eran sordomudos»–, una vez diagnosticada la pérdida de audición, lo aconsejable es que se evalúe cuanto antes la posibilidad de un implante para poder aplicar la solución en una etapa clave para el desarrollo intelectual y social del niño.

Para los adultos que hayan perdido la audición de forma traumática a causa de enfermedades o lesiones, también constituyen «una buena solución», según el doctor. En estos casos, los resultados son mejores cuanto antes se reciba el implante, pues es necesario conservar la memoria auditiva.

Durante la campaña se distribuirán cerca de 30.000 folletos informativos y 2.000 pósteres en hospitales españoles, en consultas médicas de otorrinolaringología y en centros GAES para informar sobre estos implantes. En España existen en la actualidad 36 centros donde se realizan estos implantes, 32 públicos y cuatro privados, en todas las comunidades autónomas excepto Cantabria, La Rioja y Ceuta y Melilla.

«El objetivo de esta campaña es que la sociedad sea consciente de que las hipoacusias o sorderas severas o profundas pueden ser perfectamente tratables a través de algunos medios, como el implante coclear», afirmó Suárez, quien añadió que se trata del método que, en el caso de sorderas profundas, ha «revolucionado» la profesión de forma que «personas que antes permanecían incomunicadas, ahora pueden comunicarse perfectamente, incluso por teléfono».

IMPORTANCIA DE LA REHABILITACIÓN

Suárez explicó que el implante coclear «no consiste sólo en cirugía, sino que necesita el concurso de muchos profesionales», como foniatras, logopedas, otorrinos y psicólogos, e incidió en la importancia del periodo de adaptación y rehabilitación posterior para interpretar los nuevos sonidos.

Asimismo, durante la presentación intervino también Félix Cuartero Losa, quien recuperó la audición gracias a un implante coclear que se le realizó hace cuatro años. Cuartero explicó que puede seguir una conversación, oír la televisión y «salir a la calle con libertad», actividades que antes no podía hacer.

Por ese motivo aseguró que en la actualidad «volvería» a someterse a la operación si tuviera cualquier problema, «sin dudarlo», y se mostró «contento total». «No oigo como antes, pero me defiendo, que es lo principal», aseguró, refiriéndose las dificultades que tiene cuando hay mucho ruido o para seguir conversaciones simultáneas.

En cuanto al coste del implante –en torno a 30.000 euros el primer año y entre 50.000 y 62.000 a los cuatro–, Suárez explicó que debido al ahorro educativo de los menores «se puede ahorrar al año muchísimo más de lo que supone el implante y rehabilitación» –la intervención y el dispositivo los cubre la seguridad social–, además del «beneficio social» futuro en cuanto a su «capacitación intelectual» y salidas laborales.