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BRUSELAS, 6 (EUROPA PRESS)

La ministra de Sanidad, Elena Salgado, reclamó hoy que la lucha por la igualdad se convierta en una estrategia de la lucha contra el sida a nivel mundial para combatir la creciente feminización de la epidemia.

En un debate público entre los ministros de Sanidad de los Veinticinco, Salgado destacó que las relaciones heterosexuales se han convertido ya en la principal vía de contagio del VIH en países como España, con especial incidencia entre las mujeres.

«La enfermedad se feminiza de manera progresiva, y la mayor vulnerabilidad de la mujer la provoca la desigualdad de género», señaló la ministra de Sanidad. «Por ello, la lucha por la igualdad debe convertirse en una estrategia de lucha contra el sida a nivel mundial».

Salgado explicó que España ha sido uno de los países de la Unión Europea donde la epidemia ha cobrado mayor importancia, con 140.000 infectados y más de 42.000 muertos desde que fue detectada.

En un primer momento, el intercambio de jeringuillas fue la principal forma de contagio, y ello ha hecho que las autoridades españolas adquieran una gran experiencia en la «estrategia de reducción de daños», que la ministra puso a disposición del resto de los Estados miembros.

Además, destacó que todos los enfermos de sida españoles reciben tratamiento con retrovirales de manera gratuita, y que en los últimos años se han realizado 30 transplantes de hígado a personas infectadas con el VIH.

El plan nacional contra el sida se basa también en estrategias educativas, el fomento del uso del preservativo, la detección precoz de la enfermedad y una atención especial a los inmigrantes.

A su entender, sería «útil» establecer un punto de contacto único a nivel europeo para garantizar el intercambio de información, experiencias y buenas prácticas entre los Venticinco y para controlar la evolución de la enfermedad en la Unión Europea.

«La investigación en la prevención es un reto global», subrayó Salgado. En este sentido, insistió en la necesidad de apostar por la «investigación básica como paso previo obligatorio» pese a reconocer que la comunidad internacional «está todavía lejos de una vacuna efectiva».

Por ello, apostó por «mantener y optimizar» la financiación de ensayos clínicos, así como por reforzar la relación y la cooperación en la lucha contra el sida con otros países del mundo.