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ROMA, 8 (EUROPA PRESS)

Los países en desarrollo sufren cada vez más problemas de salud como la diabetes o la obesidad, que amenazan a las clases más pobres, según señala la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en su informe anual.

«Varios países en desarrollo se enfrentan hoy a un doble desafío: por una parte el hambre ampliamente extendido y por otra la rápida progresión de la diabetes y las enfermedades cardiovasculares», apunta esta agencia especializada de la ONU.

Pero esta «paradoja es sólo aparente», subraya la FAO, que la considera el resultado de las modificaciones de los hábitos alimentarios, que incluyen el recurso a la comida rápida.

Según los datos que maneja la organización, un total de 84 millones de adultos en los países en desarrollo sufren diabetes, una cifra que crecerá hasta los 228 millones para el año 2025.

Las cifras relativas a la obesidad, los problemas cardiacos y otras enfermedades ligadas a los hábitos alimentarios crecen igual de rápido, especialmente entre las clases más pobres, algo especialmente grave en los países Latinoamericanos.

Los estudios más recientes demuestran que «la insuficiencia de peso en el nacimiento y el retraso de crecimiento durante la primera infancia aumentan los riesgos de diabetes, enfermedades del corazón y otros males ligados normalmente a la sobrealimentación y la falta de actividad física».