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SEVILLA, 17 (EUROPA PRESS)

La consejera de Salud de la Junta, María Jesús Montero, aseguró hoy que la Administración sanitaria andaluza emprenderá distintas investigaciones para depurar responsabilidades a todos los niveles», en cuanto a la aparición, el polígono Gudalhorce, de cientos de partes médicos de niños asistidos en el servicio de Urgencias del Hospital Materno-Infantil del complejo sanitario Carlos Haya de Málaga, correspondientes al pasado fin de semana.

En declaraciones a Europa Press, la titular andaluza de Salud, que indicó que su departamento «no va a permitir que ocurra ningún caso de este tipo», se refirió así a las órdenes que desde la Administración sanitaria se han dado para actuar «rápidamente» en unos hechos que calificó de «muy graves» y que han ocurrido «en circunstancias anómalas y muy extrañas».

En este sentido, recalcó, como ya adelantara la propia gerente del Carlos Haya, María de los Angeles Prieto, que el Hospital Materno-Infantil, «ya ha abierto una investigación interna para determinar lo sucedido», unas diligencias que el propio centro puso en marcha tras conocer a las 21.00 horas de ayer los hechos.

«El hospital ya ha abierto una investigación interna para hacer una revisión de todo el procedimiento que han seguido estos documentos de forma que podamos constatar si ha habido algún tipo de deficiencia en ese sentido», sostuvo la consejera del ramo, quien reiteró que se depurarán responsabilidades «a todos los niveles».

En cuanto a otras líneas de investigación abiertas, Montero subrayó que, «en paralelo y para no perder tiempo, se ha solicitado igualmente a la propia empresa que retira documentación que tiene más de un año de antigúedad que emprenda una investigación, con objeto de determinar si ha existido una posible confusión de circuitos dentro de dicha empresa».

POSIBLE CONFUSION DE LA EMPRESA

A pesar de ello, apuntó que dicha empresa «tira los documentos en contenedores herméticos y perfectamente cerrados», con lo cual, añadió, «también tendrá que dar las explicaciones pertinentes pos si hubiera algún tipo de confusión de circuitos». «En tercer lugar –continuó Montero–, se ha procedido a dar instrucciones dentro del hospital para que no salga ningún tipo de documentación sin haber sido destruida previamente».

Con todo, aseguró que «si en todas investigaciones puestas en marcha, las cuáles se tienen que concluir a la mayor brevedad posible, no aparecen ningún tipo de deficiencias en el circuito, pondremos el hecho en conocimiento del juzgado y del Ministerio Fiscal para depurar responsabilidades de otro tipo».

«ABIERTAS TODAS LAS HIPOTESIS»

De igual forma, la responsable andaluza de Salud señaló que «no descartamos ninguna hipótesis» en cuanto a la autoría de los hechos, aspecto que la propia gerente del Carlos Haya, María de los Angeles del Pino, destacó, en declaraciones a Europa Press, tras afirmar que «no descartamos ninguna hipótesis que lo sucedido ya sea de la empresa contratada para custodiar estos informes médicos, como de alguien que haya podido cometer una negligencia, que se deba a un fallo humano o, inclusive, un acto intencionado».

Respecto a la posibilidad de que la propia empresa pueda haber incurrido en algún tipo de negligencia, Montero anunció que la Consejería de Salud «rescindirá el contrato con dicha empresa, porque estamos hablando de un delito y un fallo grave la falta de utilización debida de la confidencialidad de los datos».

EN CONOCIMIENTO DE LAS AGENCIA DE PROTECION DE DATOS

Además, indicó que estos acontecimientos «se pone también en conocimiento de la Agencia de Protección de Datos, quien también establecería sus tipos de sanciones para la empresa, la cual obtendría aun resultado terrible en sus relaciones con el SAS».

«No vamos a permitir que una empresa que tiene una responsabilidad tan importante como el reciclado y la destrucción de papeles después de un tiempo que ya no es útil para el centro sanitario se pueda permitir ningún tipo de fuga», argumentó.

Con todo, precisó a Europa Press que «no quiero cargar ningún tipo de valoraciones sobre la empresa, ya que, de momento, no hay ningún indicio que haga pensar que ésta haya cometido error alguno».