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PALMA DE MALLORCA, 27 (EUROPA PRESS)

El aumento de población que ha registrado Baleares en los últimos cinco años, que ha situado a la Comunidad como la segunda región europea con mayor tasa de inmigrantes (23 por cada 1.000 habitantes), ha agudizado el déficit de algunas especialidades médicas en las islas, en especial, pediatras y médicos de familia, según informó a Europa Press el director general de Planificación y Financiación de la Consellería de Salud y Consumo, Josep Corcoll.

En estos momentos, hacen falta en Balears unos veinte médicos de familia y unos quince pediatras (sobre todo en centros de Atención Primaria), así como personal de enfermería, según las estimaciones de la Consellería, que también detecta déficits en las especialidades de Oncología y Radiología en Menorca, Ibiza y Formentera.

Según Corcoll, esta situación es atribuible especialmente a la insularidad, ya que las condiciones retributivas de los médicos son menos competitivas que en el resto de España, y también al repunte de la natalidad provocada sobre todo por la población inmigrantes, que ha supuesto una mayor demanda de atención sanitaria en pediatras y médicos de familia, ya que se ha disparado un 16 por ciento las tarjetas sanitarias asignadas en la región de 1999 a 2003, frente al aumento del seis por ciento a nivel nacional.

Para solventar este problema, la Consellería va a promover ya en 2005 una serie de iniciativas. «Debemos conseguir la equiparación de los pluses de insularidad con el resto de autonomías, mejorar las condiciones de rotación, pero sobre todo ofrecer una política de becas atractiva para la formación continua, así como apostar por la investigación para crear valor añadido e incentivar a los profesionales», explicó Corcoll, quien destacó que una de sus Direcciones Generales, a través de la Fundación Mateo Orfila, invertirá 700.000 euros en 2005 a proyectos de investigación.

En este sentido, subrayó que el desarrollo de las tecnologías de Información y Comunicación en la sanidad balear será un «punto estratégico» para solventar estos déficits, reducir las desigualdades y mejorar la atención sanitaria en las islas.

Así, el objetivo es lograr la total informatización de los historiales clínicos de Atención Primaria en mayo de 205, lo que favorecerá la «interconectividad entre centros», mejorando la «coordinación entre Atención Primaria y Hospitales» y reduciendo la «burocracia que afecta al paciente actualmente». Otros objetivos de la Consellería en este aspecto son extender la telemedicina, actualmente desarrollada en el Hospital Son Llatzer de Palma, a los Hospitales de Menorca, Ibiza y Formentera, así como al nuevo Son Dureta.

Corcoll considera necesario además realizar una apuesta mayor por la formación a distancia, a través de Bibliotecas virtuales para «fidelizar los recursos humanos», así como el desarrollo, mediante el Sistema de Salud, de políticas de incentivos dirigidos a fomentar la calidad entre el profesional médico.

Sobre la necesidad de crear una Facultad de Medicina en la UIB que permita solventar estos déficits, Corcoll ve más prioritario centrar los esfuerzos en el desarrollo de infraestructuras y en mejorar la atención sanitaria a través de la tecnología, así como apostar decididamente por la investigación y desarrollo.

En este sentido, estima que una eventual futura Facultad de Medicina debe enmarcarse en un «debate más amplio y profundo, que englobe a Colegios profesionales, empresas públicas y privadas de los servicios sanitarios y la UIB» para conocer por dónde debe encaminarse el proyecto realmente atendiendo las necesidades de todos los colectivos afectados.