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VALENCIA, 29 (EUROPA PRESS)

La secretaria de Sanidad del PSPV-PSOE, Encarna Llinares, afirmó hoy que la Sanidad en la Comunidad Valenciana está «en estado de coma profundo, al igual que el Consell que preside Francisco Camps». Además, lamentó «el afán del PP por pedir al Estado lo que es incapaz de cumplir».

Llinares, que realizó un análisis de la situación de la Sanidad valenciana durante 2004, se preguntó si el jefe del Ejecutivo autonómico «quiere renunciar a sus competencias o regresar también en Sanidad a una etapa preautonómica» y, sobre este tema, afirmó que el PSPV-PSOE no entiende «para qué quiere la Generalitat más competencias, cuando sus representantes no gestionan eficazmente las que ya tenemos».

En su opinión, «es incomprensible mantener, por un lado, una postura consumista de competencias para que luego, por otro, el PP sea incapaz de ejercerlas con seriedad y compromiso». Aseguró que la Sanidad «no es y no ha sido nunca una prioridad para el PP en esta Comunidad» y, al respecto, recalcó que el PP «prometió una Sanidad de calidad, sin listas de espera, con habitaciones individualizadas, con más hospitales y con muchos más deseos que se han quedado en la carta a los Reyes Magos de Camps».

La también portavoz de Sanidad del grupo parlamentario socialista en las Cortes Valenciana señaló que la Comunidad Valenciana es la autonomía que menos dinero invierte por habitante en sanidad. Así, el Consell dedica 931,3 euros por habitante al año en asistencia sanitaria, frente a los 1.000 euros de media del resto de España, apostilló.

Llinares calificó los presupuestos de 2005 de «deficitarios, irreales y antisociales», al tiempo que rechazó que una cuestión «tan relevante se gestione por la vía privada, tal y como se empeña el PP» y acusó al Consell de «beneficiar a un determinado tipo de empresas». Indicó que los conciertos con empresas privadas han aumentado en 2005 un 30 por ciento, en tanto desde 2000 hasta 2004 crecieron un 290 por ciento.

PERSONAL

La portavoz socialista sostuvo que en 2004 el personal sanitario «ha vuelto a ser una de las cuestiones olvidadas por el Consell». Señaló que una promesa electoral «dirigida a una asistencia de calidad depende del tiempo que pueda dedicar cada profesional a sus pacientes», pero si no hay plantilla suficiente «hay menos minutos para cada persona y aumentan las listas de espera», dijo, y agregó que si no se invierte dinero «no hay nuevos médicos y si no hay más plantilla, se alargan las colas». Apostilló que ésa «es la lógica de la realidad sanitaria en nuestra Comunidad».

Asimismo, denunció la «hipocresía que practica el PP con la figura de la mujer». Según señaló, en 2003 se practicaron 8.003 abortos en la Comunidad Valenciana, «número lo suficientemente elevado», indicó Llinares, «para que de una vez por todas el PP se hubiera concienciado en 2004 de la necesidad de financiar la píldora del día después».

Afirmó que este gasto «ya se realiza en otras comunidades gobernadas por el partido socialista, mientras que el PP demuestra cada vez más no tener una sensibilidad muy afinada con este tema». Agregó que su «mentalidad inmovilista conlleva que miles de mujeres no puedan disfrutar de este tipo de ayudas, que deberían nacer de la concienciación y no de la imposición», al tiempo que lamentó que el PP «se ha negado de nuevo a garantizar como derecho a las valencianas el recibir la anestesia epidural».

La construcción de nuevos hospitales es, en opinión de Llinares, «otra de las oportunistas e incumplidas promesas electorales que realizó Camps antes de las elecciones municipales y autonómicas». Según la responsable socialista, «el jefe del Consell prometió construir hospitales en Gandia, Elx, la Marina Baixa y en la Vall d»Uixó, entre otro sitios», pero «difícil lo van a tener para cumplir lo que han prometido cuando en los presupuestos para el 2005 hay una partida de 0 euros para levantar nuevos centros sanitarios», indicó.