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Un informe estadístico revela una mayor mortalidad en los países del norte debido a los hábitos alimenticios y de vida

BRUSELAS, 13 (EUROPA PRESS)

España es, junto con Suecia y Portugal, uno de los países con menor número de camas hospitalarias por habitante, y Alemania el que más, según revela el Anuario estadístico por regiones publicado hoy por la Oficina de Estadísticas de la UE (Eurostat).

Los datos revelan que Suecia dispone de 3,6 camas por cada mil habitantes, Portugal 3,8 y España 4,1, frente a las 9,1 plazas de Alemania. Para los nuevos Estados miembros, las variaciones son importantes, puesto que se mueven entre las 0,2 de Chipre y las 10,9 camas por mil habitantes de República Checa, pero la mayoría tienen tasas elevadas.

Estas cifras, que tienen en cuenta tanto los hospitales públicos como privados, apuntan que la evolución del número de camas de hospital por habitante entre 1980 y 2000 es que se han reducido en la mayoría de los Estados miembros hasta un recorte del 30 por ciento en toda la UE.

«Esta disminución se debe probablemente, en parte, a la reducción de la duración de las estancias hospitalarias que han pasado 17,4 días en 1980 a menos de 11 días en 1997», señala el informe.

No obstante, el número de médicos por habitante ha aumentado en los últimos años en casi todos los Estados miembros. Entre los Quince, Grecia e Italia son los más numerosos (4 facultativos por 100 habitantes), seguidos de España, Austria, Bélgica y Dinamarca que figuran en la franja de 3 médicos por 1.000 habitantes. No obstante, España destaca por sus grandes diferencias regionales, siendo Islas Baleares, con menos médicos del territorio nacional, y la Región de Murcia, los casos más extremos.

MORTALIDAD EN LA UE

A pesar de estas cifras, en términos generales, la mortalidad es más baja en los países del sur de Europa, de modo que Italia, España y Grecia, baten récords, aunque Francia y Austria también tienen buenos resultados. Una evolución marcada es que en la fase anterior a los años 90 se ha producido un deterioro neto e imprevisto de la esperanza de vida en los países de Europa central y del Este, sobre todo en varones.

En Alemania, la división este-oeste es marcada, con una mortalidad mucho más elevada en el este. En Reino Unido, se nota también cierto contraste en el sur y el norte, con una tasa de fallecimientos menor en la primera. «Las regiones caracterizadas por una mortalidad elevada son a menudo las regiones económicamente desfavorecidas», señala el informe.

A nivel europeo, se percibe que la tendencia es una mortalidad mayor en los nuevos Estados miembros que en los antiguos, aunque Portugal e Irlanda se aproximan a estos niveles, así como Bélgica, Finlandia (para los hombres), Dinamarca y Reino Unido (para las mujeres).

La mortalidad global en la UE encuentra su mejor aliado en las enfermedades del aparato circulatorio (44% de las mujeres y 37 % hombres). Entre ellas, las cerebro-vasculares suponen el 22 por ciento entre los hombres y el 28 por ciento entre las mujeres. Letonia, Hungría, Rumanía y Bulgaria encabezan la lista de fallecidos por estas causas.

No obstante, las tasas son particularmente bajas en Francia, donde todas las regiones siguen la tendencia nacional de una tasa de mortalidad inferior a la media. Comparte esta posición privilegiada Bélgica y Holanda, aunque también Italia y España. En nuestro país, se ve sin embargo una diferencia norte-sur.

El exceso de peso, la falta de ejercicio físico, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la diabetes, la presión arterial elevada y el estrés engeneral son importantes factores de riesgo para ser víctima de accidentescerebro-vasculares.

Los tumores malignos (29% y 23 %, respectivamente) ocupan el segundo lugar. La tasa de mortalidad estandarizada por edad describe además una mortalidad dos veces mayor en los hombres que en las mujeres.

En especial, el cáncer de colon supone el 8 por ciento del total de tumores malignos y es uno de los más frecuentes, siendo la mortalidad masculina alrededor de un 1,5 por ciento más elevada que la mortalidad femenina. Este tipo de dolencia se ceba en casi todos los Estados miembros, incluida España donde sólo Castilla-La Mancha y Navarra aparecen con tasas bajas, con excepción de Italia y Grecia.

Las enfermedades respiratorias representan cerca del 10 por ciento del conjunto de los fallecimientos. Las que son de carácter crónico se cobran el mayor número de muertos entre los hombres (45%), mientras que las mujeres se ven más afectadas por las infecciosas, tales como la gripe o la neumonía (50%).

Las regiones de Italia, Grecia, Austria y España tienen tasas relativamente bajas, mientras las de Reino Unido aparecen como más propensas.

Respecto al cáncer de próstata, España vuelve a obtener cifras muy positivas, con unas tasas de mortalidad de las más bajas de Europa, frente a los resultados desalentadores de Bélgica y Holanda. Según Eurostat, detrás de estos datos podrían estar una alimentación rica en grasas, la exposición al cadmio y las infecciones víricas de transmisión sexual.

Las estadísticas sobre cáncer de mama apuntan que es responsable de cerca del 4 por ciento de la mortalidad femenina europea y representan el 18 por ciento de las muertes causadas por tumores malignos en mujeres. Además, afectan a menudo a mujeres jóvenes: cerca del 40 por cinto de los fallecimientos se producen antes de los 65 años.

Las mujeres británicas, holandesas y del resto de toda una franja de países que va hasta Bulgaria son las más afectadas, mientras que las menos protegidas son las de Grecia y España

Por otra parte, un 6 por ciento de los fallecimientos de los hombres y el 3,5 por ciento de las mujeres son resultado de actos violentos debidos a causas externas. Los varones están más predispuestos a morir en homicidios, pero a la vez se mueren 3,3 veces más hombres que mujeres en accidentes de carretera.

El mapa por regiones revela que las zonas que tienen una mayor mortalidad son las provincias belgas de Luxemburgo y Namur, así como algunas francesas, de España y Portugal, que además son países con cifras muy elevadas respecto a la media.