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Los partidos debatirán una iniciativa conjunta y proponen una jornada para «chequear» a los diputados sobre su capacidad pulmonar

MADRID, 25 (EUROPA PRESS)

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) pidió hoy en el Congreso de los Diputados un mayor compromiso por parte de los políticos para luchar contra la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en España, que afecta al 9 por ciento de los mayores de 40 años, aunque el 80 por ciento está sin diagnosticar. En concreto, propuso incrementar el precio de las cajetillas de cigarros, incorporar la terapia de deshabituación del tabaco en la cartera de servicios del sistema sanitario de todas las comunidades autónomas y mejorar la formación de los médicos de familia para favorecer la detección precoz, entre otras medidas.

Durante una jornada sobre EPOC, los representantes de diversos partidos políticos (PSOE, PP y GV-PNV) de la Comisión de Sanidad en Congreso, se comprometieron a debatir iniciativas parlamentarias en este campo para aumentar el conocimiento sobre esta patología y mejorar su diagnóstico y tratamiento.

En este sentido, la presidenta de la Comisión de Sanidad en el Congreso, Margarita Uría, insistió en la necesidad de promover más campañas de sensibilización sobre la importancia que tiene dejar de fumar para prevenir y reducir la incidencia de la EPOC. Además, propuso la realización de una jornada en la que se realicen espirometrías a los diputados y demás trabajadores de esta Cámara para evaluar la capacidad pulmonar de los participantes y que «puedan servir de ejemplo a la población», como ya se hizo con otras pruebas como la medición de la glucosa para detectar la diabetes o la tensión arterial.

Por su parte, el representante del Grupo Socialista de la Comisión de Sanidad en el Congreso, Juan Julián Elola, resaltó la importancia de mejorar al formación de los médicos de Atención Primaria, «ya que en muchos casos no saben valorar convenientemente los resultados de las espirometrías». Estas pruebas, a juicio de los expertos, deben realizarse a los fumadores mayores de 40 años y que tengan algún síntoma respiratorio. Además, el socialista destacó la necesidad de combatir el tabaquismo pasivo que también es causa de múltiples patologías.

Por otro lado, Mario Mingo, portavoz del Grupo Popular de la Comisión de Sanidad en el Congreso, propuso elaborar una proposición no de ley –con el apoyo de todos los grupos políticos– instando al Gobierno a mejorar aspectos para luchar contar la EPOC y centrados en mejorar la educación, prevención, asistencia e investigación. Asimismo, alabó el funcionamiento de la Red Respira, dependiente del Instituto de Salud Carlos III.

FINANCIACIÓN DE TRATAMIENTOS

El el ámbito de la asistencia, los especialistas insistieron en la necesidad de considerar la adicción al tabaco como una «enfermedad», por lo que «habría que financiar los costes del tratamiento de la deshabituación dentro de programas estructurados», así como difundir guías de práctica clínica entre los profesionales sanitarios (Especialmente en médicos de familia), dotar a los centros sanitarios de los recursos necesarios para efectuar un tratamiento con ventilación mecánica, no invasiva, y establecer programas destinados a evitar los episodios de exacerbación.

El doctor Joan Albert Barberá, del Servicio de Neumología del Hospital Clínic de Barcelona, también abogó por priorizar la investigación sobre la enfermedad, educar para prevenir, y mejorar su detección precoz.

SITUACIÓN EN ESPAÑA

Por su parte, el jefe asociado de Neumología de la Fundación Jiménez díaz, Germán Peces-Barba Romero, señaló que en España en torno a 1,3 millones de personas entre 40 y 70 años padecen una EPOC, mientras que el 78 por ciento no está diagnosticado, ya que los pacientes no le dan importancia a los síntomas hasta que la enfermedad está avanzada.

Según este experto, el 61 por ciento de los pacientes diagnosticados no sigue un tratamiento adecuado a las normativas establecidas por las sociedades científicas. Además, esta patología supone en torno al 10-12 por ciento de las consultas de Atención Primaria, y el 7-8 por ciento de los ingresos hospitalarios.

En definitiva, el especialista concluyó que se trata de un problema de salud pública por su prevalencia, morbimortalidad y repercusión económica y social que, además «tendrá un impacto creciente.