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Fernando Lamata pide ayuda del mundo de la comunicación para acabar con la «banalización» del consumo de cannabis

LOGROÑO, 3 (EUROPA PRESS)

El consumo cada vez más frecuente de cannabis y cocaína entre los jóvenes y a edades más tempranas, que está aumentando «en tasas del 100 y 200 por ciento en cuatro años», centraron hoy el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Toxicomanías (SET), una cita en la que los expertos coincidieron en alertar de que entre la sociedad, y sobre todo entre los más jóvenes, se ha extendido que consumir cannabis no produce daños, algo incierto demostrado con estudios y con la experiencia, porque ya están «llegando a los hospitales» personas afectadas por el consumo.

El fracaso escolar (y en un futuro laboral), falta de concentración e interés, apatía, daños a la memoria, a la capacidad de mantener la atención son síntomas que se están empezando a detectar entre los consumidores jóvenes de cannabis, una sustancia que se asocia a «fiesta y ocio» y que no es marginal, como pudiera ocurrir con la heroína. El consumo de las llamadas drogas de diseño, que no deja de preocupar, se mantiene estable (se ha comprobado que la ingesta de éxtasis se está sustituyendo por cocaína, más adictiva). Sin embargo, el principal reto es ahora luchar para que cannabis no adelante, como está ocurriendo, la edad de inicio.

En ese mensaje coincidieron el secretario general de Sanidad del Ministerio, Fernando Lamata, el consejero de Salud del Gobierno de La Rioja, Pedro Soto, el presidente de la Sociedad de Toxicomanías, José Carlos Pérez de los Cobos, y el catedrático de psicobiología de la Complutense de Madrid Miguel Navarro, uno de los investigadores de mayor prestigio en materia de cannabis. 340 congresistas debatieron sobre estos y otros asuntos en el Palacio de Congresos de La Rioja, con la vista puesta en la estadística que dice que en un año ha aumentado del 27 al 36 por ciento la proporción de jóvenes que cree que tomar cannabis es menos perjudicial que fumar un cigarro.

Los expertos en drogodependencias confirmaron que el principal problema al que se enfrentan es el aumento del consumo de cannabis y cocaína y sobre todo la «banalización» sobre los daños al organismo del cannabis, por la creencia de que es menos peligrosa que otras drogas. Se está «bajando la guardia» y dejando que cannabis y cocaína entren en los sectores más jóvenes. Sin embargo, sus efectos ya se están dejando notar en los sistemas asistenciales y hospitalarios y se advierte de «problemas serios» si no se actúa «con prontitud».

El secretario general de Sanidad del Ministerio aseguró que el problema de la heroína ha quedado atrás aunque todavía no está resuelto, porque hay casi 90.000 personas en programa sustitutivo de metadona. Aún así, esa droga, que «barrió», se llevó «por delante» a 42.000 jóvenes en la década de los 80 a causa del contagio del Sida por vía intravenosa e hizo que las drogas estuvieran entre las principales preocupaciones de los españoles, ha quedado en un segundo plano.

Ahora, aparte del alcohol, que, según recordó Lamata, es la primera causa de muerte entre los jóvenes asociado a la conducción, la preocupación está en el consumo de cannabis con su inicio en chavales de 12, 13 y 14 años, jóvenes que lo asocian a «fiesta, ocio, integración». El daño «en la salud de estos jóvenes está empezando a aparecer ya». Según el secretario general, ya empieza «a llegar a los hospitales y consultas». Lamata señaló que los ingresos por psicosis por drogas ha crecido un 422 por ciento en una década, y se preguntó «qué libertad» puede tener una niña de 12 años a la que se ofrece esta droga.

Por eso, combatir ese pronto inicio del consumo es una de las principales batallas. El catedrático de psicobiología de la Complutense de Madrid Miguel Navarro explicó que el cannabis, «lejos de ser una sustancia innocua», tiene otra cara que «no es la de la ingenuidad». Indicó que provoca afecciones en el cerebro y «vulnerabilidad adictiva», es decir, «mayor indefensión» frente a otras drogas, acentúa el potencial adictivo de otras sustancias. Algo que se ha comprobado en experimentos con ratas y ratones.

El presidente de la Sociedad de Toxicología aseguró que «el impacto» en el rendimiento escolar es «indudable» y se refleja en estudios realizados. Las últimas publicaciones, de hecho, apuntan que el cannabis es capaz de provocar «psicosis crónica». El catedrático Miguel Navarro explicó que una reciente investigación realizada en Holanda entre 3.000 jóvenes demuestra que es muy probable que el cannabis provoque cuadros psicóticos y sobre todo en quienes tienen predisposición a ello.

Durante su intervención en el Congreso, el secretario general de Sanidad del Ministerio abogó por sumar los esfuerzos de todas las Administraciones y también de la sociedad para conseguir «llamar la atención» y luchar contra esa «bajada de la guardia» que ya se ha producido. Lamata aprovechó el Congreso para hacer un llamamiento al «mundo de la comunicación», productoras de cine y televisión, medios de comunicación, para que ayuden a evitar esa «banalización» que se ha extendido.