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BARCELONA, 16 (EUROPA PRESS)

España encabeza el ránking de países europeos occidentales con más incidencia de tuberculosis, ya que tiene cinco veces más de casos de esta enfermedad que Alemania, Holanda o países nórdicos, según informó hoy el epidemiólogo de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, Joan Antoni Caylá.

En Portugal y en España se detectan cada año 25 casos de tuberculosis por cada 100.000 habitantes, situación que contrasta con los 5 casos por cada 100.000 habitantes que se detectan en el resto de países occidentales, señaló este experto.

En España, se declararon 6.743 casos de tuberculosis en 2003, lo que supone 17,02 casos por 100.000 habitantes. Sin embargo, «el 40% de los casos reales no se comunican, aunque sea obligatorio», explicó el presidente de la Sociedad Catalana de Neumología, Rafael Vidal.

Las incidencias más altas de tuberculosis se registran en Ceuta, Melilla, Galicia, Islas Baleares, Castilla León, Murica, Cantabria, Asturias, País Vasco, Aragón y Catalunya. «El principal método para frenar esta situación es mantener programas de control constantes», según Caylá.

Se estima que sólo en Catalunya aparecerán este año 1.500 nuevos casos de tuberculosis. «Su impacto va descendiendo un 3% cada año, pero la reducción no llega a más debido a la entrada de inmigrantes procedentes de países muy afectados por esta enfermedad», aseguró Vidal.

La solución para evitar que se produzcan nuevos contagios es que los afectados cumplan el tratamiento, algo que es «díficil entre algunos colectivos», aseguró el jefe del Servicio de Neumología del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), Joan Ruiz Manzano.

LA MITAD DE INMIGRANTES INFECTADOS ABANDONA EL TRATAMIENTO.

Los colectivos que tienen más dificultades para seguir el tratamiento son «los toxicómanos, indigentes e inmigrantes con bajos recursos económicos», precisó.

Según un estudio reciente realizado a nivel nacional, el 30% de los autóctonos afectados de tuberculosis en España incumple el tratamiento, mientras que en el caso de la población inmigrante afincada en el país el incumplimiento alcanza al 48%, según Caylá.

«Muchos de los afectados abandonan el tratamiento por las dificultades en las tomas, ya que durante los dos primeros meses deben tomarse entre 8 y 12 pastillas diarias de distintos fármacos, aunque ahora disponemos de un único fármaco contra la tuberculosis», según Manzano.

El tratamiento contra la tuberculosis dura seis meses. «A partir de las tres semanas de tratamiento, el infectado ya no puede contagiar a las personas de su alrededor», señaló Manzano, quien alertó que habitualmente «hay un retraso en el diagnóstico de uno a tres meses», lo que «aumenta el riesgo de contagios».

PROGRAMA PILOTO EN BARCELONA.

Para reducir el número de abandonos, especialmente entre el colectivo inmigrante, la ciudad de Barcelona inició hace dos años un programa piloto, integrado por cuatro agentes de salud que se dedican a sensibilizar a estos colectivos.

Uno de los mediadores que forman parte de este programa es Jesús Ospina. «Trabajamos con inmigrantes procedentes de latinoamérica, Magreb, subsharianos, pakistaníes e inmigrantes procedentes de la India», señaló.

«Nos dedicamos a hacer de traductores y mediadores entre los equipos sanitarios y estas comunidades y además realizamos acciones sanitarias preventivas de tipo educativo, explicándoles qué hacer ante un caso de tuberculosis y cómo prevenirlos», precisó.

Este plan piloto, financiado por un proyecto de investigación FIS, podría extenderse a partir del próximo mes de abril a otras localidades catalanas, aunque «todo depende de los recursos económicos disponibles», según Ospina.

SE AMPLIARÁ A OTRAS ZONAS DE CATALUNYA.

De momento, el programa de Barcelona ha permitido estudiar el 60% de los contactos realizados por los inmigrantes infectados, lo que ayuda a detectar o prevenir nuevos casos de tuberculosis, frente al 40% de hace cuatro años, según Caylá.

Actualmente, la Agencia de Salud Pública de Barcelona, organismo mixto participado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya, ha conseguido que se cumplan el 95% de los tratamientos administrados, precisó.

SE REDUCE LA TUBERCULOSIS EN CIUTAT VELLA DE BARCELONA.

La incidencia de tuberculosis en Barcelona es de 31 casos por 100.000 habitantes, un cifra que se reduce progresivamente. Su impacto es especialmente elevado en Ciutat Vella, donde más del 50% de infectados son inmigrantes, debido al alto porcentaje de colectivos de fuera de España afincados en el distrito.

A pesar de ello, la incidencia de tuberculosis en Ciutat Vella ha disminuido en sólo un año un 22%, según el informe sobre el impacto de esta enfermedad en Barcelona realizado en 2003. Esta reducción también se ha producido en Sants-Montjuïc, Nou Barris y Horta-Guinardó.