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MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Unos 700.000 españoles mayores de 65 años sufren algún tipo de demencia de las que, un 90 por ciento, se asocia a trastornos psiquiátricos y del comportamiento, constituyendo un problema de salud pública, según la Sociedad Española De Psiquiatría (SEP) y la Sociedad Española de Psicogeriatría (SEPG).

La edad es, según el comunicado de de SEP y la SEPG, el principal factor de riesgo para la presentación de un síndrome demencial, de modo que su prevalencia se duplica según se aumenta en cinco años la edad. Por tanto, se pasa de un 1,5 por ciento a los 65 años de edad a un 32-38 a los 90. El tipo de demencia más frecuente es la demencia degenerativa primaria tipo Alzheimer (48 por ciento), seguida de las demencias vasculares (21,8), demencias mixtas (25,7) y demencias secundarias (4,5).

La demencia se define como un síndrome adquirido de naturaleza orgánica caracterizado por un deterioro permanente de la memoria y de otras funciones intelectuales y muy frecuentemente acompañado de otros trastornos psiquiátricos y del comportamiento, que ocurre sin alteración del nivel de conciencia y que tiene un impacto directo sobre el funcionamiento social. Todo ello determina una paulatina disminución de la autonomía del sujeto y una dependencia creciente de sus cuidadores según avanza la enfermedad.

En el año 2000, la SEP y la SEPG elaboraron un «Consenso sobre Demencias», en el que se describían las bases de un abordaje multidisciplinar de este problema de salud pública al que se le debe considerar, a juicio de los expertos, «de máxima prioridad», no sólo por su complejidad clínica, sino también por su repercusión social al afectar al rol social del paciente y a la salud de los cuidadores de estos.

«Los familiares de los pacientes con demencia sufren de forma significativa fenómenos como ansiedad, estrés, depresión, e incluso un aumento de las enfermedades somáticas y de la mortalidad, todo ello relacionado con la sobrecarga que supone cuidar a una persona con demencia, de especial intensidad ante la presencia de trastornos psiquiátricos y del comportamiento en la persona demenciada, especialmente depresión, agresividad, insomnio, además de síntomas psicóticos, como delirios o alucinaciones», señaló el doctor Manuel Martín Carrasco, vicepresidente de la Sociedad Española de Psicogeratría (SEPG).

Los expertos recordaron el abordaje de estas patologías debe ser multidisciplinar y coordinada entre la Atención Primaria y distintas especialidades como la Psiquiatría, la Neurología y la Geriatría. En lo qeu respecta al campo de la psiquiatría, las intervenciones terapéuticas necesarias son muy variadas, desde la terapia psicofarmacológica a la psicoterapia, la modificación de conducta o la estimulación cognitiva.

A lo largo de 2005, ambas Sociedades van a elaborar la segunda edición del Consenso Español de Demencias. Se trata de una actualización necesaria de la primera edición.