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MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) aseguró hoy que el riesgo de muerte de los pacientes de cáncer en fase avanzada debido a la sedación, principal objeto de la polémica en el Hospital Severo Ochoa de Leganés, es «mínimo», correspondiendo la mayor parte de los óbitos a la propia progresión de la enfermedad.

«Este riesgo (el fallecimiento) en el paciente sedado es mínimo. El paciente muere en la mayoría de los casos por causas debidas a la progresión de la enfermedad», señala la sociedad científica en un comunicado difundido hoy.

Los oncólogos agregan que la sedación, que consiste en la administración de fármacos a la dosis necesaria para aliviar los síntomas «aunque pueda producir un efecto adverso no deseado que conduzca al fallecimiento del paciente», «es un procedimiento aceptado y legalizado que es aplicable en los casos en los que es imposible el control sintomático adecuado por otros medios».

Asimismo, advierten de que «sólo se debe realizar con el consentimiento expreso del paciente o de sus familiares, en casos de incapacidad». No obstante, indican que «no siempre es fácil conocer con exactitud» cuáles son los deseos del paciente, bien por la urgencia o por la minusvalía del enfermo, y apuestan como solución por los documentos de voluntades anticipadas y los «testamentos vitales».

En cualquier caso, la sociedad señala que el oncólogo «ocupa una posición clave para asegurar el cumplimiento de la voluntad del paciente», ya que el 94 por ciento de los servicios de oncología atienden a sus pacientes hasta el fallecimiento, prestando «dedicación especial» a aquellos en los que la enfermedad está en fase avanzada.

Por último, la SEOM considera que, para reducir la «tensión» que a su juicio existe actualmente en la sociedad sobre estos temas, es necesario «mejorar la comunicación entre enfermos, médicos, bioeticistas y legisladores».