.

BARCELONA, 5 (EUROPA PRESS)

La Fundación para la Asistencia, Docencia y Estudio de las Discapacidades (FADES), con sede en Barcelona, ha empezado a ofrecer un servicio para que los padres que adopten niños en el extranjero sepan detectar «in situ» posibles trastornos de salud cuando toman el primer contacto con el menor.

Este servicio médico, pionero en España, incluye en una primera fase un curso de formación para que los padres conozcan las bases del neurodesarrollo infantil y se entrenen en la observación de síntomas de posibles trastornos, según informó hoy a Europa Press la directora adjunta de FADES, Carla Llorens.

Las familias también tienen la posibilidad de enviar vídeos del niño a través de Internet desde el país de adopción, para que los movimientos y el comportamiento del menor sean analizados por el equipo médico de FADES.

El objetivo es que las familias puedan «conocer el estado de salud real del niño candidato a quedarse en adopción», aseguró Llorens, quien señaló que en los últimos años «se han detectado bastantes casos de autismo» en menores adoptados.

Desde que hace quince días empezó a funcionar este proyecto, los médicos ya han atendido a ocho parejas que han decidido adoptar a niños procedentes de la Europa del Este, una de las zonas en las que los menores en adopción registran un mayor número de trastornos.

INFORMES MEDICOS «POCO FIABLES».

Precisamente, los niños procedentes de los países de Rúsia y de los países de la Europa del este son los que registran trastornos de salud más graves, ya que la mayoría de las madres que dan a sus hijos en adopción «tienen problemas de integración social por el consumo de alcohol y drogas», según Llorens.

Además, en estos países, los informes médicos de los niños que están en trámites de adopción son «poco fiables» y en ocasiones, «están hinchados», ya que «estos documentos deben venir cargados de patologías» para que estos menores «puedan ser adoptados», señaló.

El mismo servicio de la fundación FADES también atiende las necesidades sanitarias, especialmente los trastornos del habla y el desarrollo neurológico del niño, una vez éste llega a España acompañado de sus padres adoptivos.

La entidad cobra para ofrecer este servicio en función de las prestaciones que desea recibir cada familia. Llorens no descartó la posibilidad de poder financiarlo en aquellos padres que no dispongan de recursos económicos.

Sólo en Catalunya se realizaron el año pasado un total de 1.692 adopciones internacionales. Esta cifra supone un aumento del 51% respecto a 2003, situando Catalunya como líder de Europa en número de adopciones internacionales.

Las solicitudes de adopciones internacionales también aumentaron en 2004. El Instituto Catalán de Acogida y Adopción de la Generalitat recibió 3.168 peticiones y entrevistó a 2.284 familias. Un total de 190 familias iniciaron cada mes el estudio para valorar la idoniedad para adoptar.

Los principales países de procedencia de los niños adoptados por las familias catalanas fueron China –688 niños–, Rusia –506 menores– y países de América del sur –89 adopciones–.