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El lunes se celebra el Día Internacional de esta enfermedad

PAMPLONA, 9 (EUROPA PRESS)

«La terapia celular está perfilándose como una futura opción de tratamiento para los pacientes con enfermedad de Parkinson que no responden de forma adecuada a la terapia farmacológica». Así lo asegura la doctora Rosario Luquin, especialista del departamento de Neurología de la Clínica Universitaria de la Universidad de Navarra y vicepresidenta de la Sociedad Española de Neurología (SEN), con motivo del Día Internacional de la Enfermedad de Parkinson, que se celebra el día 11 de abril.

En la enfermedad de Parkinson se produce la degeneración de un grupo de células, por lo que desde el punto de vista conceptual el tratamiento perfecto sería reponer las células que se pierden. «El gran inconveniente es poder disponer de células en cantidad suficiente, con capacidad de sobrevivir durante un periodo de tiempo prolongado en el cerebro en el que se implantan y además deben integrarse dentro de los circuitos cerebrales dañados con la finalidad de que se pueda recuperar la función perdida», explicó la especialista de la Clínica Universitaria.

Luquin, en colaboración con el doctor Felipe Prósper, responsable del área de Terapia Celular, desarrolla una línea de investigación experimental basada en la identificación y caracterización de células madre adultas con capacidad de transformarse en neuronas y de integrarse en el cerebro.

En la actualidad, se ensayan con animales con dos tipos celulares, unas células madre adultas, que provienen de la médula ósea. «El objetivo es obtener neuronas dopaminérgicas a partir de las células madre adultas de médula ósea. El siguiente paso consistirá en comprobar si estas neuronas son capaces, una vez implantadas en un cerebro, de mejorar los síntomas», explicó.

La segunda fuente de células donantes son las células de cuerpo carotideo en cultivo. «Hace cinco años iniciamos un trabajo en modelos animales en los que implantamos agregados celulares del cuerpo carotideo dentro del cerebro. Ahora estamos finalizando un estudio en doce macacos, en los que hemos comprobado que la recuperación motora se mantiene estable durante 1 año. En estos animales la mejoría de los síntomas parkinsonianos es moderada, por lo que nuestros esfuerzos se centran en encontrar la manera de obtener un beneficio motor mayor», indicó.

En opinión de Luquin, las líneas de investigación en terapia celular no están intentando curar la enfermedad, ya que la enfermedad de Parkinson es un proceso más extenso que la simple degeneración de las neuronas. «No vamos a curar la enfermedad pero es posible que podamos mejorar muchos de los déficit motores de los pacientes e incluso revertir la enfermedad a estadios más iniciales. El objetivo es mejorar a los pacientes, pero hasta que no sepamos qué origina la enfermedad no podremos curarla», destacó.