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Más del 10 por ciento de las personas diagnosticadas con la enfermedad tiene menos de 50 años

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

La Asociación Parkinson Madrid planteó hoy la necesidad de un Centro de Día o Residencia especializada en Parkinson ya que, en la actualidad, no existe ninguna en España. Esta petición coincide con la celebración hoy del «Día Mundial del Parkinson», una enfermedad que padecen unas 100.000 personas en toda España.

«A los enfermos de Parkinson se les atiende en los Centros de Día junto a otras personas con enfermedades neurológicas, pero no reciben la rehabilitación especializada en su enfermedad que necesitan», comentó Laura Carrasco, directora de la Asociación de Madrid. «La finalidad es la normalización sociosanitaria de las personas afectadas que deben recuperar el papel que cumplían en la sociedad antes de ser diagnosticados», agregó.

Las asociaciones de pacientes señalan el rechazo social que padecen los afectados debido a que los ciudadanos desconocen qué efectos causa el Parkinson y pueden llegar a confundirlos con otras enfermedades como el alcoholismo o la drogadicción. Así, ante un bloqueo repentino o un exceso de sudoración, el ciudadano no sabe qué le ocurre a la persona afectada, por ello suele cometer errores graves en la valoración, llegando a dejar desatendido al enfermo.

SÍNTOMAS

Esta patología provoca síntomas como temblor, rigidez postural, lentitud de movimientos y bloqueos además de otros efectos secundarios como exceso de sudoración, depresión o pérdida del volumen de voz que llegan a ser más discapacitantes que los síntomas motores.

El Parkinson es un trastorno del sistema nervioso central caracterizado por la degeneración de un tipo de células que se encuentran en una región del cerebro denominada «ganglios basales», y especialmente en una parte del tronco del encéfalo llamada sustancia negra. Estas células fabrican una sustancia denominada dopamina, responsable de transmitir la información necesaria para el correcto control de los movimientos.

Cuando hay una marcada reducción del nivel de dopamina, las estructuras que reciben esta sustancia (receptores dopaminérgicos) localizadas en una región del cerebro, denominada «cuerpo estriado», no son estimuladas de manera conveniente.

CADA VEZ MÁS JÓVENES

En España, más del 10 por ciento de las personas que son diagnosticadas es menor de 50 años, lo que significa un duro golpe para toda la familia. El paciente joven de Parkinson necesita desde el primer momento información, atención social, orientación laboral y asesoramiento jurídico -más del 60 por ciento de las personas jóvenes diagnosticadas llegan al divorcio-, además de terapias de rehabilitación que retrasen el proceso degenerativo.

«El Parkinson no es una enfermedad fatal, lo que significa que el afectado no va a fallecer a causa de ella. Sin embargo, con la ayuda de las terapias de rehabilitación adecuadas las personas que la padecen reducen el avance de sus síntomas retrasando así el proceso degenerativo», aseveró la doctora María José Catalán, neuróloga del Hospital Clínico San Carlos.