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BARCELONA, 15 (EUROPA PRESS)

El consumo de tabaco ha aumentado en un 40% entre los adolescentes españoles en los últimos 15 años, según informó hoy el presidente de la Fundación Atenea/Grupo GID de drogodependencias, Domingo Comas, en el marco de las jornadas «Sociedad, adolescencia y consumo de drogas» que hoy se celebraron en Barcelona.

Según Comas, España «es el único país de la Unión Europea (UE) donde ha aumentado el consumo de tabaco, a pesar de que se ha reducido entre la población adulta». La principal causa de esta situación es que «los adolescentes de ahora consumen más tabaco que los de la anterior generación».

Los jóvenes de entre 13 y 20 años consumen hasta un 40% más de tabaco que el que fumaban a estas edades los adultos de entre 25 y 30 años, precisó Comas. El tabaco es la sustancia más consumida por los adolescentes, superando así el alcohol y la marihuana.

A pesar de ello, el tabaco es una sustancia «poco valorada» y la que «más desprecian» los jóvenes, porque es la que «tienen más mano y pueden conseguir más fácilmente», por lo que también es «la que más consumen», apuntó Comas.

MEDIDAS ANTITABACO «DEMASIDADO TÍMIDAS».

Para este sociólogo, el principal motivo de este aumento del tabaco entre los adolescentes es que «España todavía no ha tomado medidas valientes contra esta sustancia y lo que ha hecho hasta el momento han sido pasos más bien tímidos».

Comas denunció que los adolescentes son «las principales víctimas de la publicidad del tabaco» y confió en que la nueva legislación sobre el tabaco que prepara el Gobierno, «ayude a reducir el impacto de esta sustancia», algo que «ya ha pasado en Australia, Canadá y Finlandia», precisó.

El consumo de alcohol y cannabis por parte de los adolescentes se concentra en los momentos de ocio y especialmente los fines de semana, según Comas. «El cannabis se empieza a probar en grupos de jóvenes que habitualmente ya fuman tabaco», señaló.

Los porros han pasado a ser para los adolescentes lo que era antes el tabaco, ya que «los utilizan, en cierto modo, para ritualizar el paso hacia la juventud», apuntó el coordinador del Observatorio de Nuevos Consumos de Drogas en el Ámbito Juvenil de Catalunya, Joan Pallarès.

Pallarès destacó la existencia de algunos adolescentes, que forman parte de «grupos reducidos», que empiezan a fumar porros a la entrada y a la salida del colegio. «Hay una falta de interés por el sistema escolar y estos jóvenes utilizan esta sustancia para «liberarse»», precisó.

PADRES PERMISIVOS.

La mayoría de los padres desconocen que sus hijos fuman porros y en general son «bastante permisivos», aunque «muy protectores a la vez». «Ellos vienen de una generación que tenían unas pautas de ocio muy parcidas a la de sus hijos y probaron el alcohol, el tabaco y en ocasiones, el cannabis», según Pallarès.

Debido a la falta de capacidad económica y al hecho de que la ley impide la venta de alcohol a los menores de edad y su entrada en ciertos locales, los adolescentes suelen encontrarse para beber y relacionarse en las plazas, la calle y en la playa.