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BARCELONA, 25 (EUROPA PRESS)

La Sociedad Española de Urgencias en Pediatría (SEUP) creará un grupo de trabajo sobre accidentes infantiles con el objetivo de estudiar cuáles son las causas más frecuentes y cómo evitar los fallecimientos en la infancia a consecuencia de traumatismos.

El presidente de la SEUP, el doctor Jordi Pou, explicó que «el principal problema es que los accidentes infantiles no se registran como tales, sólo se refleja la consecuencia de la lesión y no su causa».

«Así, por ejemplo, se registra un traumatismo craneal pero no se indica si éste se ha producido por una caída del tobogán o por un accidente de coche. Por este motivo es muy difícil calcular las causas de la morbilidad, a no ser que se haga un estudio detallado», explicó.

Los pediatras de urgencias pretenden elaborar «un estudio multicéntrico que nos ayude a determinar cuáles son las principales causas de estos traumatismos para, a partir de los resultados obtenidos, poder diseñar acciones que contribuyan a su prevención.

NO HAY ADULTOS EN LA MITAD DE LOS ACCIDENTES INFANTILES.

Uno de los pocos estudios realizados sobre este tema corresponde al departamento de pediatría del Hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, publicado en octubre de 2004 y según el cual la mayoría de los accidentes ocurren entre los cinco y los nueve años de edad.

El estudio indica que el 55% de los menores de 10 años no presenta ningún tipo de vigilancia o supervisión adulta en el momento del accidente. El 40% de los niños que sí estaban vigilados no realizaban actividades seguras y adecuadas para su edad.

Según los mismos datos, el 65% de los niños menores de seis años ocurre en el hogar, este porcentaje se traslada a la vía pública a partir de los 10 años. De hecho, en España, los accidentes de tráfico encabezan la lista de las causas más frecuentes de traumatismo y muerte en el niño.

ATENCIÓN PREHOSPITALARIA.

La mitad de las muertes por accidente se producen antes de llegar al hospital y entre el 25% y el 35% de los fallecimientos por traumatismo podrían evitarse con una asistencia inicial «rápida y adecuada», según la SEUP.

El doctor Pou remarcó que las patologías de un niño politraumatizado difieren sustancialmente respecto al paciente adulto. «Los niños son mucho más frágiles. Entre otras cosas, al menor tamaño del cuerpo debemos sumarle el hecho de que el proceso de osificación está incompleto, de modo que el traumatismo tiene mayores efectos», agregó.

En este sentido, indicó que «el traslado del enfermo crítico adulto o pediátrico está diferenciado. El material, los medicamentos, todo es diferente. Por ello, todas las ambulancias de transporte de pacientes críticos, al menos en Cataluña y Madrid, disponen de estos dos equipamientos».

CLASIFICACIÓN DE PACIENTES SEGÚN SU GRAVEDAD.

Uno de los principales retos de los servicios de urgencias es frenar la masificación y dar una atención médica rápida y eficaz. Con este objetivo, la Sociedad Catalana de Pediatría (SCP) ha creado un grupo de trabajo coordinado desde el Hospital Sant Joan de Déu que se basa en un sistema de triage, es decir, de clasificación de pacientes según su gravedad clínica.

Pou destacó que «el objetivo es que dentro de pocos años todos los hospitales infantiles apliquen el nuevo sistema triage a partir de un modelo unificado», ya que hasta ahora cada centro utiliza un sistema de triage en función de su demanda.

La necesidad de crear un modelo de triage específico para urgencias en pediatría radica, según Pou, en las diferencias entre los pacientes adultos y pediátricos. En la actualidad, se está realizando un ensayo práctico en Sant Joan de Déu y, en función de los resultados, «el modelo podrá aplicarse al resto de hospitales infantiles».

El protocolo establece cinco niveles de urgencias que van desde una «urgencia vital» que debe tener una atención «inmediata» hasta un caso «no urgente» para ser atendido «en menos de dos horas».