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MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El 67% de los fumadores españoles desea dejar de fumar, según datos del Estudio del Barómetro del Tabaco avanzados hoy en rueda de prensa por el secretario general de Sanidad, Fernando Lamata.

El estudio, cuyo trabajo de campo fue realizado a finales de 2004 y principios de 2005, revela igualmente que el 90% de los españoles reconoce que el humo ambiental del tabaco es perjudicial para la salud, y un 74,5% se muestra de acuerdo a que la legislación establezca la prohibición total de fumar en los centros de trabajo.

Lamata compareció en rueda de prensa, junto al presidente del Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo, Rodrigo Córdoba; el responsable de la Oficina de Control del Tabaquismo del Ministerio de Sanidad de Irlanda, Ray Mitchell; y el dirigente de la Asociación de Ligas Europeas contra el Cáncer, Luk Joossens, para presentar unas jornadas internacionales sobre espacios laborales libres de humo.

El secretario general de Sanidad destacó que el hábito del tabaquismo no se cambia sólo con la ley, subrayando la necesaria voluntad de los fumadores de dejar de fumar. A este respecto, recordó que el Ministerio desarrolla, junto a las comunidades autónomas, programas de deshabituación tabáquica y de sensibilización, a los que destinó este año 29,7 millones de euros.

Por su parte, el presidente del CNPT, Rodrigo Córdoba, reiteró su respaldo a las medidas contempladas en el proyecto de ley aprobado por el Gobierno, y apuntó que el humo del tabaco es un 57% más contaminante en espacios cerrados que otras sustancias.

El doctor Córdoba añadió, además, que el derecho a la salud del conjunto de los trabajadores se encuentra por encima de cualquier otro derecho individual de los fumadores, por una cuestión de «salud pública», y concluyó afirmando que en España mueren como mínimo 4.000 personas al año como consecuencia de enfermedades derivadas del humo ambiental del tabaco.

EXPERIENCIA IRLANDESA.

El responsable del Ministerio de Sanidad de Irlanda, Ray Mitchell, explicó la experiencia de su país en esta materia, un año después de que se aprobara la ley de prevención del tabaquismo para proteger la salud de los trabajadores.

En este sentido, Mitchell dijo que después de doce meses de cumplimiento de la nueva normativa, el 94% de lugares de trabajo no tienen humo ambiental del tabaco, el 98% de la población irlandesa se siente más seguro en sus centros de trabajo, y el 96% considera que la ley ha sido un éxito. Además, señaló que el monóxido de carbono en los bares y restaurantes de su país ha disminuido un 45%.

Finalmente, Luk Joossens, de la Asociación de Ligas Europeas contra el Cáncer, explicó en relación al tabaquismo que «las cosas están cambiando rápidamente en Europa», y están regulando espacios libres de humo países como Irlanda, Noruega, Malta, Italia, Países Bajos, Finlandia, Bélgica, Eslovenia, Reino Unido o Luxemburgo.

En su opinión, la experiencia demuestra que es más fácil implantar una legislación prohibitiva y coercitiva, y los resultados son más positivos, y puso como ejemplo el caso de Noruega, en el que antes de aprobarse la ley un 75% de la población creía que se generarían problemas y conflictos a la hora de su aplicación, y después de la aprobación ese porcentaje se redujo a un 13%.