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MADRID, 4 (EUROPA PRESS)

La Federación Consumidores en Acción (FACUA) demandó hoy más especialistas en la sanidad pública española para el tratamiento de las alergias, ante la escasa implantación de unidades especializadas en alergología en los centros sanitarios.

Según este colectivo de consumidores, los médicos especialistas en alergias están repartidos muy irregularmente por el territorio nacional, especialmente si se tiene en cuenta la extensión geográfica de las distintas comunidades autónomas, lo que supone problemas de listas de espera y el desvío de pacientes hacia especialistas en otros campos.

Así, para la Administración consta que todos los enfermos están atendidos, pero el paciente puede ser tratado por diversos especialistas para cada uno de sus síntomas, con la consecuente falta de visión integradora de los síntomas alérgicos. «El riesgo de no aplicar el tratamiento adecuado es alto –añadió– y el coste se multiplica con la administración de medicamentos destinados a tratar los síntomas de la dolencia, y no a atajarla».

En opinión de FACUA, una de las causas más alarmantes del fracaso de muchos tratamientos es el abandono de los mismos provocado por las largas listas de espera en las consultas de alergología, de forma que no es extraño que el paciente acuda a revisión varios meses después de haber terminado alguna fase de su tratamiento.

A este respecto, advierte que la creciente repercusión de las afecciones alérgicas requiere una política asistencial que se muestra «insuficiente» en la realidad de nuestros centros sanitarios, y subraya que en las grandes ciudades o en las áreas de alto desarrollo industrial, el 25% de la población presenta algún problema alérgico, reduciéndose este porcentaje hasta el 12% en las zonas rurales.

«Por tanto, un promedio del 18% o el 19% de la población española presenta algún síntoma alérgico, es decir, unos siete millones de personas. De este colectivo, se calcula que aproximadamente la mitad precisa asistencia médica especializada», agregó.

Según la Organización Mundial de la Salud, la atención óptima precisa de la presencia de un alergólogo por cada 50.000 habitantes, situación que en España está en torno a la tercera parte de esa cifra.