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LONDRES, 4 (EUROPA PRESS)

Un estudio ha revelado que las mujeres embarazadas que vivieron de cerca los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas en Nueva York, transmitieron los efectos a sus bebés, por lo que éstos podrían crecer siendo más vulnerables a padecer desórdenes psiquiátricos.

El estudio, efectuado en 2002, reveló que las madres embarazadas en dicho momento y sus hijos de un año de edad presentan bajos niveles de cortisol en su saliva. El cortisol es una hormona que se activa rápidamente en momentos de estrés.

Investigadores de Nueva York y Escocia creen que la sensación de estrés vivida por las madres embarazadas fueron transmitidas al feto a través de la saliva durante el embarazo.

El estudio fue elaborado en 38 mujeres embarazadas que estuvieron cerca de las Torres Gemelas en el momento del impacto de los aviones, o bien vivieron muy de cerca el suceso.

El estudio, publicado en la revista medica «Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism» y que recoge la BBC, concluye que estos niños son más susceptibles de tener desórdenes mentales en su edad adulta.

Otro estudio elaborado por el centro médico de la Universidad de Columbia en Nueva York reveló que uno de cada tres niños sufre de desórdenes mentales después de los atentados.