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BARCELONA, 4 (EUROPA PRESS)

Investigadores del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) han detectado que un número considerable de infectados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) tienen alterados genes implicados en la respuesta inmunitaria.

En el estudio, publicado en la revista «The Journal of Immunology», han participado científicos del laboratorio de inmunología del Centro de Transfusión y Banco de Tejidos del Germans Trias y del laboratorio de retrovirología del IrsiCaixa.

Los responsables del estudio han llegado a la conclusión que un porcentaje más elevado del normal de personas infectadas por el virus del Sida tienen alterada la producción de una proteína que regula la respuesta inmunitaria frente al virus, según informó el Hospital Germans Trias i Pujol.

Se trata de la quimiocina CCL4, también conocida con el nombre de MIP-1 beta. Las quimiocinas son un tipo de proteínas que pertenecen al grupo de las citocinas y que son liberadas por diversas células como mecanismo para definir la recirculación de góbulos blancos.

«Diversas patologías infecciosas estimulan su producción, causan la inflamación en la zona afectada y favorecen la inflitración de glóbulos blancos», por lo que tienen la función de «atraer estos glóbulos y mantener la integridad del cuerpo», según los autores del estudio.

El 30% de la población tiene una variación genética que provoca que se produzcan variantes de la quimocina CCL4. Sin embargo, en el estudio se ha detectado que el porcentaje de personas afectadas por el VIH alcanza el 48,6%.

En la investigación participaron un total de 535 personas: 220 sanas, 175 infectadas por el VIH, 80 por el virus de la hepatitis C, 30 diabéticos insulinodependientes y 30 con una enfermedad autoinmunitaria.

Los científicos comprobaron que el único grupo que presentaba un mayor índice de alteración de la CCL4 era el de los infectados por el virus del Sida. De hecho, la quimocina CCL4 interacciona con un de las proteínas receptoras –CCR5– que permite que el virus del Sida llegue a las células.

El coordinador del trabajo, Manel Juan, aseguró hoy que el estudio «tiene relevancia clínica» porque «una vez identificados se puede realizar un seguimiento de los infectados por el VIH que tienen esta variación genética y evaluar la eficacia de los antiretrovirales».