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Enrique Rubio, director de ventas del área de Lentes de INDO, impartió una conferencia en el Colegio Oficial de Farmacéuticos

PAMPLONA, 5 (EUROPA PRESS)

«Muchas veces se confunde una lente oscura con una lente que protege y eso es falso. La lente oscura protege de la radiación visible, evita deslumbramientos, pero la radiación ultravioleta no tiene nada que ver con que la lente sea oscura», explicó en una conferencia formativa sobre Fotoprotección Ocular, celebrada en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Navarra, Enrique Rubio Díaz de Arcaute, director de ventas nacional del área de Lentes de INDO.

Este experto indicó que si la lente carece de ciertos componentes, «no absorbe totalmente la radiación ultravioleta y el ojo resulta agredido». De las diferentes radiaciones existentes – infrarroja, visible etc-, insistió en la conveniencia de protegerse de las radiaciones ultravioletas, que son las causantes de un gran número de patologías oculares, en especial desde la aparición del agujero de la capa de ozono, cuya existencia provoca «en Europa, como mínimo, un 10 por ciento más de radiaciones que antes».

Por tanto, a la hora de comprar unas gafas, recomendó no adquirir las del «mantero, que no cortan todo porque a la lente hay que añadirle ciertos aditivos muy costosos para que absorban totalmente estas radiaciones», explicó.

Y añadió que las gafas de sol que se emplean en ciudad no siempre sirven para realizar actividades al aire libre. «La radiación que se refleja en la nieve incrementa la que incide en nuestros ojos del orden de un 80 a un 90 por ciento; cuando se navega, el reflejo del agua aumenta la radiación incidente en el ojo entre un 30 y un 40; y sólo por el hecho de estar en la playa, la radiación incidente se incrementa entre un 10 y un 20 por ciento. Todo ello sin contar con que cada 1.000 metros más de altitud aumenta en otro 10 por ciento adicional».

También recomendó que, a la hora de elegir una gafa, prevalezca «la salud visual. «Nos gusta más presumir de gafas modernas. Deberíamos aprender a compaginarlo», comentó.

De acuerdo a los datos facilitados por Enrique Rubio, en España se venden 15 millones de gafas de sol al año, de los que sólo tres o cuatro se venden en el sector óptico profesional. El resto son adquiridas, en su mayoría, en grandes almacenes, tiendas de deportes y en puestos de venta ambulante, conocidos como «top manta».

Sobre las gafas que se venden fuera de las ópticas, reconoció que prácticamente todas absorben parcialmente las radiaciones ultravioletas y, por el hecho de que sean oscuras, también la radiación visible. Sin embargo, alertó sobre la falta «de una marcaje verídico de la Comunidad Europea, con lo que eso significa en cuanto a la calidad de las materias primas, el sistema de fabricación empleado y la responsabilidad ética y social en las fábricas de origen de esos productos». Y advirtió sobre «aberraciones ópticas, tensiones internas o lentes que están deformadas debido a procesos de fabricación inadecuados», que pueden derivar en dolores de cabeza, malestar etc.

Rubio admitió la dificultad de luchar contra esa competencia, por lo que propuso que el sector óptico «sea capaz de vender moda como lo hacen otros canales de distribución, pero añadiéndole un plus: vender moda con confianza».