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MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

La Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (SEMERGEN) insistió en la necesidad de abordar la problemática de los malos tratos (en todas sus vertientes) desde una perspectiva integral y multidisciplinar, debido a la «gravedad de las consecuencias que entraña». Además, abogó por mejorar el conocimiento de los médicos de familia para que puedan detectar el maltrato entre sus pacientes, gestionarlo y tratarlo adecuadamente.

Durante la presentación del libro «El maltrato, perteneciente a la colección «Retos en la Salud Mental del siglo XXI en Atención Primaria» y patrocinado por Novartis, el coordinador del Grupo de Neurología de SEMERGEN, Víctor Manuel González, afirmó que «a modo práctico, los médicos de familia deben pensar que cada persona que acude a la consulta, independientemente del sexo, edad, situación social y económica y de los síntomas por los que acude puede ser víctimas de algún tipo de violencia».

Según el coordinador del manual, el primer problema es conceptual, puesto que, a pesar de que están claramente definidos los distintos tipos de maltrato (físico, psíquico, sexual) en gran parte de la población, probablemente por motivos sociales, culturales, educativos, económicos, etcétera, existe cierta tolerancia hacia algunos tipos de maltrato, llegando incluso a «justificarlos».

Asimismo, el experto aseguró que está comprobado que las víctimas de maltrato acuden con una mayor frecuencia a los servicios sanitarios, prolongan durante más tiempo su estancia hospitalaria y consumen más fármacos.

Además, explicó que ante la violencia física, psíquica y sexual, los médicos de Atención Primaria se ven obligados por ley a realizar el parte de lesiones, aunque si la situación no es urgente o no es una agresión de este tipo, la actitud debe ser discutida y ponderada entre el paciente y el facultativo, centrada en este caso en la información sobre los recursos, las implicaciones de la violencia en la salud de esa persona, en el mantenimiento de su seguridad y en su confidencialidad.

En concreto, el manual se centra en los tres tipos de maltrato más frecuentes y definidos (hacia la mujer por parte de su pareja, en niños y en las personas mayores) y establece conceptos, epidemiología, factores de riesgo e intervención. Además, pretende desarrollar la sensibilización y concienciación de todos los profesionales (médicos, psicólogos, psiquiatras, enfermeros, trabajadores sociales, jueces, etcétera) que trabajan en este ámbito, y que constituyen «un eslabón importante» en la prevención, detección precoz, tratamiento y orientación de este problema.