.

Cada año se diagnostican unos 17.000 nuevos casos de cáncer de mama en España

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Unas 500 mujeres españolas postmenopausicas y con un alto riesgo de padecer cáncer de mama participarán en un estudio internacional sobre quimioprevención, que podría reducir en un 65 por ciento la aparición de este tumor entre el colectivo tratado con un inhibidor de la aromatasa, exemestano, evitando entre 2.000 y 3.000 de los nuevos cánceres de este tipo que se diagnostican cada año en España, según informó hoy el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM), que ha puesto en marcha dicha investigación en España.

El coordinador del estudio «ExCel» y director del programa de Investigación en Oncología Clínica del Hospital Ruber Internacional de Madrid, José Enrique Alés, explicó que la investigación se desarrollará junto con el Instituto Nacional del Cáncer de Canadá, diversos centros de Estados Unidos, y unos 50 hospitales de la red de la GEICAM, y se estima la participación de unas 5.000 mujeres.

Según este experto, en la investigación se incluirán a mujeres postmenopaúsicas con un alto nivel de riesgo de padecer cáncer de mama, que no sea por factores genéticos, sino por otros motivos como haber tenido una menarquia temprana, una menopausia tardía, el primer embarazo en edades avanzadas, o por antecedentes de lesiones preneoplásicas. En este sentido, precisó que más de 2 millones de mujeres españolas son candidatas a participar en el estudio, y resaltó que «en ningún caso van a salir perjudicadas».

El presidente de GEICAM, el doctor Miguel Martín, aseguró que se trata de una investigación muy «novedosa», ya que se plantea tratar al cáncer antes de que se desarrolle clínicamente en mujeres de alto riesgo. Asimismo, recordó que en España cada año de diagnostican 17.000 nuevos casos de cáncer de mama.

Además, en los últimos años se ha producido un aumento importante en el número de mujeres con cáncer de mama, con un crecimiento anual entre el 1 y 2 por ciento asociado en la mayoría de los casos a los hábitos de vida de los países occidentales. No obstante, el experto aseguró que «la mortalidad en este colectivo ha disminuido significativamente, hasta lograr tasas de curación del 70 por ciento».

En concreto, exemestano, comercializado por Pfizer como «Aromasil» es un inhibidor de la aromatasa, que ha demostrado su eficacia en el tratamiento del cáncer de mama metastásico y en adyuvancia al disminuir las tasas de recaída. Además, tiene un buen perfil tóxico y presenta menos efectos secundarios que tamoxifeno, otro fármaco que ha demostrado reducir la incidencia primaria del cáncer de mama, aunque muchas mujeres deciden no tomarlo pro sus efectos adversos, indicó el doctor Martín.