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HUELVA, 2 (EUROPA PRESS)

El presidente del comité organizador del XV Congreso de la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Andaluza (Samfyc), Antonio Ortega, reconoció que pese a los consejos, diagnósticos y tratamientos que desde la Atención Primaria «damos a nuestros pacientes para que controlen sus índices de obesidad y sedentarismo, se está perdiendo la batalla en estos campos».

En declaraciones a Europa Press, Ortega explicó en este sentido que el aumento de la obesidad y el sendentarismo, «dos de los principales factores de riesgo asociados para padecer riesgo cardiovascular», se debe al abandono de la dieta mediterránea, la ausencia de ejercicio físico, así como a la práctica de hábitos pocos saludables como el consumo de tabaco.

Al hilo de ello, apuntó que «el gran reto para el siglo XXI» será precisamente evitar la aparición de los factores de riesgo «que como el colesterol, la mala alimentación, la hipertensión, el tabaco o la diabetes, entre otros, «pueden desencadenar problemas cardiovasculares y, con ellos, un elevado índice de mortalidad».

«Es más fácil controlar evitar que aparezcan los factores de riesgo cardiovascular que controlar ya esos riesgos una vez que han aparecido», insistió Ortega, quien advirtió que las enfermedades cardiovasculares como la cardiopatía isquémica, la insuficiencia cardiaca o la enfermedad cerebrovascular «están relacionadas con una de cada tres muertes en España (35 por ciento), cifra que en Andalucía alcanza ya el 38 por ciento del total de las defunciones que se registran anualmente».

Según los datos que maneja la Samfyc, se estima que un 45 por ciento de los andaluces son hipertensos, un 40 por ciento fuman, un 50 por ciento llevan una vida sedentaria, un 20 por ciento son hipercolesterolémicos, el 19 por ciento son obesos y un 6 por ciento diabéticos.

Además, dicho experto explicó que, con frecuencia, estos factores se encuentran asociados en un mismo individuo «dando lugar al denominado síndrome metabólico, una patología frecuente en la comunidad autónoma por cuanto afecta a más del 20 por ciento de la población adulta y que conlleva un elevado riesgo de padecer enfermedad cardiovascular».

Por todo ello, Ortega, quien hoy disertó sobre estas cuestiones en la mesa redonda sobre «Alimentación, salud y riesgo cardiovascular», se refirió a la necesidad de seguir trabajando en las consultas de Primaria «para reducir los niveles de riesgo cardiovascular como así lo hemos conseguido con la diabetes, la tensión o la hipercolesterolemia».