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MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

El Colegio de Ópticos-Optometristas de España advirtió hoy que las gafas de sol que regalan algunas revistas no cumplen con la Directiva aprobada por la UE para su comercialización, al carecer de la información que debe proporcionar el fabricante y el suministrador, por lo que no están garantizadas.

Según los ópticos-optomestristas, más del 70% de los doce millones de gafas de sol que se comercializaron el año pasado en España fueron vendidas en bazares, mercadillos o puestos ambulantes, sin pasar ningún control de calidad, ni óptico ni sanitario.

A este número hay que añadir, ahora, las distribuidas de forma gratuita por algunas publicaciones que ven en este producto un excelente reclamo para la promoción de sus ventas, sin tener en cuenta las normas impuestas por la UE y España en materia de comercialización.

En este sentido, recordaron que las gafas de sol son «mucho más que moda, estilo y diseño», ya que suponen una «protección idónea» para la radiación ultravioleta e infrarroja que, desde el sol, llegan a las diferentes estructuras del ojo, por lo que la comercialización de estos productos debe cumplir con una serie de requisitos mínimos en toda Europa.

Para el decano del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas de España, Juan Carlos Martínez Moral, «la distribución masiva de gafas de sol en bazares y mercadillos, o bien gratuita en publicaciones periódicas de diversa índole, debe entenderse como un atentado contra las normas europeas y españolas de comercialización de estos productos que, no lo olvidemos, está regulado y considerado como un Equipo de Protección Individual (EPI)».

«Es inaudito –añadió– que para la venta de este producto en un establecimiento sanitario de óptica se le exija al fabricante y al óptico-optometrista que certifique la protección de las gafas de sol contra la radiación solar que ofrece, las garantías que tiene que incorporar, el domicilio del garante…, mientras que las distribuidas en los quioscos no poseen la información que a los profesionales se nos exige».

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la acción de la radiación ultravioleta en los ojos, unida al manifiesto deterioro de la capa de ozono atmosférica, dará como resultado en los próximos años un alto incremento de cataratas (factor desencadenante de 17,5 millones de casos de cegueras anuales en todo el mundo) y otras anomalías relacionadas con la salud visual y ocular, como queratoconjuntivitis actínica, úlceras epiteliales, degeneraciones corneales, edemas maculares y degeneraciones retinianas.