.

Considera que la nueva Ley de Reproducción Asistida es «progresista, positiva y vuelve las cosas a su sitio»

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El co-director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) de Madrid, Antonio Requena, considera que la imposibilidad total de embarazo en parejas con problemas de infertilidad sometidas a tratamiento de reproducción asistida es menor del 10%.

En declaraciones a Europa Press, el doctor Requena señaló que los tratamientos de reproducción asistida generan en ocasiones un estrés importante en las parejas, ya que tras una primera fase de aceptación se suele lograr una tasa de embarazo entre el 40% y 60%.

Esto supone niveles de frustración con frecuencia aunque, según sus estimaciones, la horquilla de imposibilidad de embarazo es muy pequeña y no alcanza el 10%, porque a veces hay muchos ciclos de tratamiento y, por tanto, mejores posibilidades de embarazo.

En opinión del co-director del IVI-Madrid, si las parejas tienen antecedentes de tratamientos o sospechas de infertilidad, deben someterse a estudios médicos básicos entre los seis y doce meses desde que inician sus relaciones con el deseo de tener un hijo. No obstante, subrayó que es positivo acudir «con mentes abiertas».

Los últimos datos apuntan que la tasa de infertilidad en España se encuentra en torno al 15% de la población en edad de concebir, con una tendencia al alza en los últimos años debido, entre otros factores, a que las mujeres acuden cada vez a edades más tardías a los tratamientos de reproducción asistida, así como al estrés o la contaminación, que influye en la baja calidad seminal.

Las principales técnicas de reproducción asistida que se utilizan son la fertilización in vitro, la inseminación artificial a través de microinyecciones de esperma, y la estimulación ovárica para la superovulación a través de fármacos.

LEY PROGRESISTA Y POSITIVA.

Por otro lado, el doctor Requena afirmó que el proyecto de Ley de Reproducción Asistida aprobado por el Gobierno el pasado 6 de mayo es «progresista, positiva y vuelve las cosas a su sitio».

Este proyecto de ley, que será debatido por el Parlamento en otoño, aumenta las posibilidades para las parejas con problemas de fertilidad, permite el diagnóstico preimplantacional para sacar adelante embriones que puedan trasplantar células a un hermano enfermo, elimina las limitaciones actuales al número de ovocitos a transferir al útero materno y generaliza la investigación con embriones sobrantes de procesos de reproducción asistida.

Según el co-director del IVI-Madrid, la anterior ley aprobada por el Gobierno del PP en 2003 fue muy cuestionada por los médicos y los consumidores, al limitarse los tratamientos de fecundación a tres óvulos y disminuir el número de embriones congelados.

Por ello, aplaudió que la nueva ley sea más permisiva con las células madres y con que los embriones puedan ser utilizados para la investigación, lo que permitirá crear embriones de parejas con la finalidad de que el niño que nazca sea susceptible de donar células para un hermano con una enfermedad que no pueda ser curada dichas células sanas.