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MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

Los precios de los productos de gran consumo subieron en mayor medida en los hipermercados entre noviembre de 2004 y abril del presente año, a excepción de los pescados, la alimentación envasada y la droguería, donde estas superficies siguen representando la mejor opción para el consumidor. Los pequeños supermercados son los que ofrecen mejores precios en carnes, mientras que el comercio especializado mantiene los precios más competitivos en la venta de frutas y verduras.

Así se desprende del estudio sobre los niveles de precios de gran consumo realizado por la Universidad Complutense de Madrid a petición del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que fue presentado hoy por el director general de política comercial, Ignacio Cruz, y el catedrático de Economía Aplicada Javier Casares.

Cruz recalcó que, independientemente de las diferencias entre establecimientos, las variaciones de los precios en los últimos meses han sido elevadas en frutas y verduras, debido al efecto de las heladas del último invierno. Así, la subida media de los precios de las frutas y verduras fue entre todos los formatos del 9,95% y especialmente fuerte en los hipermercados, con un 12,1% de incremento.

Las carnes y la alimentación envasada han registrado subidas «moderadas», del 1,9% y del 1,1% de promedio, respectivamente. Los pescados y productos de droguería e Higiene sufrieron incrementos «muy reducidos», de aproximadamente el 0,98% y el 0,6%, respectivamente. Destaca la bajada de precios del pescado en los hipermercados, del 3,2%.

La recogida de datos, efectuada en el pasado mes de abril, permite conocer además las peores opciones para el consumidor a la hora de llenar la cesta de la compra. Las frutas y verdudas son más caras en los grandes supermercados; los productos de droguería y el pescado, en las tiendas de comercio especializado; la alimentación envasada, en los pequeños supermercados y, por último, las carnes cuestan más en los hipermercados.

RENTAS ALTAS, PRECIOS CAROS

Casares precisó que del análisis por ciudades se desprende que las más baratas son aquellas de tipo medio en cuanto a población y renta per cápita. Por contra, las ciudades más caras son las que tienen rentas más altas.

En concreto, en frutas y verduras las ciudades más caras son Pamplona y La Coruña, mientras que las más baratas son Huesca, Santa Cruz de Tenerife y Córdoba. En pescados, los precios más bajos se encuentran de nuevo en Huesca y en Córdoba y los más elevados en San Sebastián, Barcelona y Pontevedra.

En carnes, Castellón y Tarragona son las ciudades con precios más caros, mientras que Pontevedra y Salamanca disfrutan de los más competitivos. Sobre el coste de los productos de droguería e higiene personal, el estudio indica que los más baratos están en Huesca, Guadalajara y Orense y los más caros en Bilbao y San Sebastián. Por último, en lo que respecta a alimentación envasada, las ciudades más caras son Bilbao y Las Palmas de Gran Canaria y las más baratas Ciudad Real y La Coruña.

Del estudio, que analiza 64.054 precios de 113 productos, recogidos en 2.052 establecimientos de ciudades de toda España, puede concluirse que el consumidor «óptimo» es aquel que elige diferentes formatos para adquirir cada tipo de producto, apuntó Casares. Las mayores diferencias de precios, de hasta el 18% y el 11%, se encuentran, respectivamente, en el pescado y las frutas y verduras.

El estudio clasifica los distintos espacios comerciales en seis categorías: mercados municipales, comercio especializado, pequeños supermercados (de 100 a 400 metros cuadrados), medianos supermercados (de 400 a 1.000 m2), grandes supermercados (de 1.000 a 2.500 m2) e hipermercados (más de 2.500 m2).