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MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

El precio de la fruta dulce de verano se multiplica por diez desde el productor hasta que llega a los lineales de las grandes superficies, según los datos aportados por la organización agraria COAG. Así, el agricultor recibe 0,30 euros por kilo de melocotón rojo y 0,25 euros por kilo de nectarina blanca, mientras que el consumidor paga 1,59 y 2,50 euros por kilo, respectivamente.

«En plena campaña de recogida, los productores de melocotones, nectarinas y albaricoques están recibiendo unos precios que no llegan a cubrir los costes de producción», señaló COAG, que denunció que esta reducción de los precios en origen no se está trasladando al precio final, ya que los ciudadanos que quieran consumir fruta de temporada tienen que pagarla a precios «desorbitados».

«La caída de precios en origen, unida al incremento del precio del gasóleo y del coste de la mano de obra amenaza la rentabilidad de las explotaciones familiares de las zonas productoras», señaló la organización agraria.

Ante esta situación, COAG solicitó a la Administración la creación de la interprofesional de la fruta dulce, con el objetivo de poner freno al «poder dominante» de la distribución mediante la concentración de la oferta. «La distribución se aprovecha de su poder dominante en la cadena agroalimentaria ante un exceso de oferta», agregó.

Asimismo, la organización agraria consideró necesario la reforma de la actual Organización Común de Mercado (OCM) de frutas y hortalizas, con el incremento de la actual ayuda al melocotón en conserva, así como con la creación de un fondo de solidaridad que intervendría cuando un exceso de oferta productiva cause la caída del precio por debajo de un determinado umbral previamente establecido en función de los costes de producción.