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SANTANDER, 14 (EUROPA PRESS)

El doctor de la Fundación de Estudios Mastológicos (FEMA) José Díaz-Faes aseguró hoy en Santander que la supervivencia por cáncer de mama ha mejorado en más de un 20% en los últimos 15 años, y destacó que «no tiene nada que ver padecer un cáncer de mama en 2005 que haberlo padecido en 1995» ya que, en su opinión, «han cambiado mucho los aspectos de diagnóstico».

En este sentido, explicó que «hace diez o doce años no era muy frecuente encontrar lesiones tumorales de tres o cuatro milímetros que ahora son posibles de tratar con curaciones en el más del 95% de los casos».

Asimismo, incidió en que, mientras que hace diez años sólo el 5% de los cánceres de mama no invasores se curaban, ahora este porcentaje ha aumentado «hasta situarse en un 25%». Del mismo modo, destacó que se ha «mejorado mucho» en la calidad de vida de la mujer ya que «no sólo se le ofrece la curación sino que también es posible una solución estética muy importante» si se la compara con años pasados.

Díaz-Faes, que hizo estas declaraciones en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), donde participa en el curso «La mujer frente al cáncer de mama», valoró que, actualmente, «se sabe mucho de cómo se desarrolla un tumor y de qué manera progresa en su crecimiento», algo, a su juicio, «fundamental» para «cambiar la estrategia terapéutica» y diseñar nuevos medicamentos «mucho más específicos y mejor tolerados», además de «muy lejanos en su forma de actuar de la quimioterapia tradicional».

Asimismo hizo referencia a la técnica «del ganglio centinela» cuyo principal objetivo «es conservar, además del tejido mamario sano, los ganglios axilares si no están afectados por el tumor».

Por su parte, presidente de la Fundación Tejerina, Armando Tejerina, destacó la Resonancia de Alto Campo como una de las novedades más destacadas en el diagnóstico de esta enfermedad y explicó que «se trata de un procedimiento de diagnóstico por imagen que permite detectar lesiones incipientes y efectuar diagnósticos diferenciales que no se consiguen con las técnicas convencionales».

Finalmente, recalcó que la introducción de nuevas técnicas de detección y el perfeccionamiento de las ya existentes «están permitiendo un diagnóstico cada vez más precoz del tumor de mama», lo que supone, a juicio de Tejerina, «que se eleven las posibilidades de curación de este cáncer».