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MADRID, 1 (EUROPA PRESS)

El precio de la bombona de butano sube un 5,62% a partir de hoy, con lo que la botella de 12,5 kilogramos pasará a costar 9,81 euros, 0,52 euros, después de que el Ministerio de Industria haya decidido actualizar los costes de distribución del butano.

El Ejecutivo subrayó que esta medida se toma para otorgar «estabilidad» al sector de la distribución de butano mientras se modifica el Reglamento que regula este negocio. El Gobierno espera tener lista esta reforma en la primera mitad de 2006.

Su intención es evitar que la reducción de la actividad y los riesgos que afectan a los distribuidores puedan poner en peligro el adecuado desarrollo de la actividad de distribución, con repercusiones sobre «amplias zonas» del país y una población superior a los diez millones de usuarios.

Para Industria, esta inseguridad «podría poner en riesgo de desabastecimiento a los consumidores finales en amplias zonas» de España, ante el posible cierre de empresas en regiones en las que los costes de distribución son más altos, lo que «paradójicamente» puede coincidir con aquellas zonas residuales en las que la demanda del butano subsiste.

Añadió que la nueva reglamentación también tratará de poner coto a situaciones irregulares en el ámbito laboral, «al poder estar produciéndose en condiciones de economía sumergida y, por tanto, no cumplirse la normativa laboral, y de seguridad, al producirse una manipulación incorrecta de los envases por falta de personal cualificado en la distribución».

Según los datos del Gobierno, el deterioro del sector queda reflejado por el hecho de que en España hayan desaparecido en los últimos años más de 300 empresa distribuidoras a un ritmo elevado (30 al año). En la actualidad, siguen con el negocio más de 800 agencias distribuidoras, la mayoría ligadas a Repsol Butano.

Para el Ejecutivo, la distribución de GLP (gas licuado del petróleo) envasado está dejando de ser rentable por el aumento de la red de distribución de gas natural, lo que lleva al abandono de la actividad a muchos distribuidores.

Estos distribuidores deben hacer frente a una reducción del volumen de la demanda, a una mayor inversión para adaptarse a las mayores exigencias para la actividad recogidas en la Reglamentación de Mercancías peligrosas, al aumento de los precios de los combustibles (gasóleo A) utilizados en la distribución, a la mayor dispersión de la demanda y a las relaciones con el operador dominante (Repsol Butano) que fija las comisiones.

ACTUALIZAR COSTES.

A la hora de justificar la subida del butano, el Departamento dirige José Montilla subrayó que en 2002 se fijaron los costes de comercialización en 0,317 euros por kilogramo, sin que se hayan actualizado desde entonces, lo que ha llevado a acumular un IPC del 9,8%.

Los costes de comercialización recogen todos los costes necesarios para poner el producto a disposición del consumidor, incluyendo los correspondientes al reparto a domicilio. Desde hoy, estos costes se fijaran en 0,353 euros por kilogramo y se actualizarán, teniendo en cuenta la evolución previsible de los costes del sector y de la productividad.

Los costes de comercialización se fijaron por primera vez en 1993, cuando sólo operaba Repsol Butano en el sector. Desde entonces, esos costes sólo se han revisado en cinco ocasiones (años 1995, 1998, 1999, 2000 y 2002), pasando de los 0,270 euros por kilogramo de 1995 a los 0,317 euros por kilogramo de 2002.

Así, en el periodo 1993-2005, los costes de comercialización han crecido un 17,44% mientras que el IPC se ha incrementado un 43,8% y la materia prima y los fletes han registrado un alza del 173,36%. «Estos incrementos significan que los precios de venta al público antes de impuestos del butano entre el periodo 1993-2005 se han incrementado un 64,85%», resumió Industria.

España es el tercer país consumidor de GLP en la UE-15, después de Italia y Francia, y el primer país en consumo de GLP envasado. Según el Gobierno, los precios en España son «muy inferiores» a los del resto de países de la Unión, de forma que los precios antes de impuestos de otros lugares vigentes en enero de 2005 superan a los del mercado español «en porcentajes importantes». Un 66% más en el caso de Portugal, un 156% en el de Francia o un 159% en el de Italia.

El consumo actual de GLP envasado se cifra en torno a 1,5 millones de toneladas anuales, pero la demanda «se está reduciendo paulatinamente», fundamentalmente por la extensión del uso de gas natural. El consumo en 1993 superaba los 2 millones de toneladas.

«Esta reducción del número de consumidores está afectando a todos los agentes que operan en el sector y de forma especial a las agencias distribuidoras de GLP envasado, pues, estando sus costes de reparto condicionados por la distribución especial de la demanda, los consumos son cada vez más dispersos y las zonas menos accesibles y rentables», concluyó Industria.