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MADRID, 5 (EUROPA PRESS)

La Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) pidió hoy a las entidades bancarias que incrementen las inversiones para mejorar sus sistemas de seguridad y evitar que puedan producirse fraudes con tarjetas de crédito y débito. También recomendó a los consumidores que extremen las precauciones y que, entre otras medidas, no firmen las tarjetas para que los comercios se vean obligados a comprobar la identidad del comprador pidiendo un documento acreditativo.

Esta es una de las medidas incluidas en el decálogo para evitar riesgos en las operaciones con tarjetas elaborado por Ausbanc y que fue presentado hoy en Madrid. La asociación también aconseja que se memorice el número secreto de la tarjeta, que no se lleve más de una en la cartera, que no se permita que el empleado manipule el plástico fuera del alcance de la vista al efectuar una compra, que no se tire el extracto de la operación realizada en comercios o cajeros, y que se bloquee la tarjeta en caso de pérdida o robo, entre otras medidas.

La letrada de los Servicios Jurídicos de Ausbanc, María Angeles Valles, cifró en 2.500 millones de euros los beneficios anuales que las entidades bancarias obtienen del uso de tarjetas. «Con esas cantidades podrían hacer sistemas más seguros», agregó.

MAS DE 2.000 MILLONES DE TRANSACCIONES EN 2004

También afirmó que el año pasado se realizaron 2.176 millones de transacciones en España con tarjetas bancarias por un importe superior a los 156.000 millones de euros. Valles recordó que actualmente hay en circulación más de 61 millones de tarjetas en todo el territorio nacional, de las cuales el 53% son de débito, así como más de 55.000 cajeros y cerca de un millón de terminales de punto de venta (TPV»s).

Ausbanc presentó estos datos con motivo de una sentencia emitida el pasado 12 de julio por la sección nº 10 de la Audiencia Provincial de Madrid, que condena a una entidad financiera a reintegrar a una de sus clientas la cantidad de 10.731,28 euros que le fueron sustraídos de su cuenta en octubre de 2001, más los intereses correspondientes, por el uso fraudulento de una de sus tarjetas que le fue sustraída posiblemente en su lugar de trabajo.

Por último, Valles aseguró que los consumidores y usuarios están cada vez «más sensibilizados» por el riesgo de los fraudes con las tarjetas de crédito y débito, por lo que reiteró su advertencia a las entidades bancarias de que extremen sus precauciones y mejoren sus mecanismos de seguridad.