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MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

Las mujeres embarazadas con asma o rinoconjuntivitis deben mantener el tratamiento antialérgico ya establecido con el fin de evitar riesgos innecesarios para la madre y el feto, según pone de manifiesto un estudio realizado por un equipo de profesionales del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de la Comunidad de Madrid, que destaca la importancia de controlar adecuadamente el asma y de valorar su importancia durante la gestación.

Según informó hoy el Gobierno regional, el trabajo –publicado en el último número de la revista Allergologia et Immunopathologia– explica que el objetivo del tratamiento farmacológico del asma en el embarazo es que la paciente esté libre de síntomas y prevenir la aparición de crisis logrando, de este modo, evitar un mayor daño fetal, puesto que los efectos adversos de un asma mal controlado en el feto son mayores que los derivados de los fármacos empleados para tratarlo.

El asma constituye una de las patologías más frecuentes que pueden causar problemas en la gestación, puesto que su prevalencia es del 1-7 por ciento de las embarazadas. Por ello, y pese a que una mujer embarazada no debe, en general, recibir fármacos, en esta enfermedad sí está indicado, tras valorar los riesgos y los beneficios para la madre y el niño.

«El embarazo no es una enfermedad, sino un momento de la vida de una mujer en el que hay que tener mayor control del habitual sobre sus patologías de base», afirmó el doctor Ángel García Cubero, jefe de sección del Servicio de Alergología, que dirige el doctor Arturo Domínguez Lázaro, y coordinador del estudio. «Comprobamos que existe un amplio abanico terapéutico para el control del asma, por lo que no hay motivo para inframedicar», añadió.

NO ALTERAR EL TRATAMIENTO

Durante el embarazo no se debe alterar el tratamiento antialérgico establecido ya que si no «el riesgo de crisis es alto». Sin embargo, el estudio recomienda, por precaución, no iniciar la vacunación contra los procesos alérgicos durante la gestación.

En cuanto a la rinoconjuntivitis –frecuentemente asociada al asma–, también debe ser tratada en la mujer embarazada, puesto que es una enfermedad de menor gravedad, pero muy incapacitante para la vida diaria normal.

Además del aspecto farmacológico, el estudio subraya la importancia del apoyo educativo que pone de manifiesto la necesidad de que el paciente asmático aprenda a conocer y prevenir sus síntomas y, en el caso de las mujeres embarazadas, el control de la inflamación de la vía área es imprescindible para evitar complicaciones.