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SEVILLA, 1 (EUROPA PRESS)

La Consejería de Gobernación, a través de su Dirección General de Consumo, ha inmovilizado en el último mes 446 juguetes con flechas –pistolas, arcos y ballestas– por ser potencialmente peligrosos para los niños, al ser iguales o de características similares al que causaron la muerte por asfixia de un menor de cuatro años en la localidad leonesa de La Virgen del Camino tras tragarse la ventosa de una flecha de juguete.

Según informó la Junta en un comunicado remitido a Europa Press, los inspectores de Consumo han revisado comercios y establecimientos mayoristas con el fin de localizar aquellos productos que pudieran constituir un riesgo para los niños. De los juguetes inmovilizados, 139 corresponden al mismo arco con flechas que causó el accidente mortal de León, mientras que el resto son artículos de una gama similar.

La Administración andaluza subrayó que este tipo de juguetes presentan un alto riesgo de provocar un accidente en caso de que las ventosas se desprendan ya que pueden causar una lesión por el impacto de la punta de la flecha desprotegida, especialmente en los ojos y el resto de la cara; o bien si el niño se la traga puede llegar a asfixiarse.

Además, la Junta agregó que se han remitido 16 muestras de juguetes con dardos al laboratorio del Instituto Nacional de Consumo (INC) para su análisis con el fin de establecer si su uso entraña algún peligro y ordenar su retirada, además de incluirlo en la Red de Alerta. Esta última es un sistema de intercambio rápido de información de ámbito europeo sobre productos inseguros que facilita la colaboración entre las autoridades a la hora de controlar los mercados.

Recordó que ante el potencial de peligrosidad de estos artículos, la Consejería de Gobernación realizó campañas de inspección específicas en los años 2003 y 2004, a raíz de las cuales se incluyeron nueve juguetes en la Red de Alerta.

BALLESTA

En cuanto a la campaña de inspección de este año 2005, Gobernación informó de que los inspectores de Consumo han detectado en un mayorista de la provincia de Huelva una ballesta, «Blister escopeta con arco», distribuida por una empresa de Madrid cuyas flechas tienen ventosas que pueden desprenderse.

De esta manera, la Junta de Andalucía remitió una muestra de este producto al Instituto Nacional de Consumo, cuyos técnicos han constatado que esta pieza del producto no cumple con la normativa de seguridad.

Así, al realizar el ensayo con el juguete se comprobó que el material elástico utilizado para fabricar la ventosa se desprende con una fuerza inferior a la establecida en la normativa, 60 newton, con el consiguiente riesgo de lesión o de asfixia si el niño se la tragara.

En la nota, la Junta añadió que los inspectores de Consumo de la Junta han recibido una notificación para que sus técnicos localicen esta mercancía en el mercado y la inmovilicen, impidiendo así su comercialización. Asimismo, se ha incluido este artículo en la Red de Alerta con el fin de que otras comunidades autónomas tengan constancia de sus riesgos y estén atentos a su presencia en los comercios.

RECOMENDACIONES

La Administración autonómica recomendó a los consumidores que a la hora de comprar un juguete, y en especial aquellos que contengan piezas susceptibles de desprenderse, es conveniente revisar la información de la etiqueta para descartar que el producto es inseguro y comprobar que se detallan, con letras visibles y legibles, los datos del fabricante o del importador –su nombre o marca y su dirección–, y que lleva el marcado CE, símbolo de homologación de seguridad de la Unión Europea.

Indicó que en caso de que alguno de estos elementos no aparezca claramente reflejado en el etiquetado, el producto puede ser inseguro y suponer un riesgo para sus usuarios, por lo que es preferible no adquirirlo.

Además, añadió que en el caso de los juguetes con proyectiles han de incluir instrucciones de uso, en las que se debe advertir del peligro de utilizar otra «munición» que la facilitada o recomendada por el fabricante, mientras que aquellos que son capaces de realizar lanzamientos con una energía cinética superior a 0,08 julios deben añadir la frase «¡Advertencia! No se ha de apuntar a los ojos o a la cara».