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BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

Con motivo del «Día Europeo de la Salud Prostática», que se celebrará mañana, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) advierte de que siete de cada diez varones españoles de entre 50 y 80 años manifestaron recientemente haber experimentado síntomas prostáticos, pero tan solo uno de cada tres consultaron a su urólogo, según un estudio de la propia AECC.

Mañana se celebrará, por primera vez de manera conjunta en todos los países de la Unión Europea (UE), el «Día Europeo de la Salud Prostática», que en nuestro país organiza el Consejo Nacional de la Salud Prostática (CNSP) de la Asociación Española de Urología (AEU). En la UE se diagnostican cada año más de 85.000 nuevos casos de cáncer de próstata, unos 10.200 de ellos en España.

El jefe del Servicio de Urología del Hospital del Mar y profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona, Antoni Gelabert, explicó hoy que el motivo de la campaña que se pretende llevar a cabo es «que la población masculina sea consciente de que debe acudir al urólogo a partir de los 50 años». Gelabert aseguró que actualmente «podemos detectar el cáncer de próstata y ofrecer tratamientos curativos».

El cáncer de próstata es la patología más grave relacionada con este órgano, es el tumor más frecuente en los países occidentales y se calcula que afecta a 100 de cada 100.000 varones. Gelabert informó de que en Cataluña se detectaron «entre 20 y 27 casos por cada 100.000 habitantes», aunque en estas cifras no están contabilizados los «casos silentes, todos aquellos pacientes que conviven con la enfermedad».

Este tipo de tumor se detecta frecuentemente cuando la enfermedad aún se encuentra en las primeras fases y en menos de un 1% de los casos afecta a varones menores de 50 años. La edad media de fallecimiento por cáncer de próstata se sitúa en torno a los 75 años y las medidas para detectarlo son la determinación del antígeno prostático específico (PSA), que consiste en un análisis de sangre, y el tacto rectal (examen digital de la próstata a través del ano).

El presidente del CNSP y director del Servicio de Urología de la Fundación Puigvert de Barcelona, Humberto Villavicencio, reconoció que «el tacto rectal es muchas veces un engorro para el hombre», por lo que muchos son reacios a un análisis de su próstata, «aunque a veces le va la vida».

Sin embargo, Gelabert aclaró que lo fundamental es «la historia clínica», ya que la forma más sencilla de comprobar si existen síntomas prostáticos es «detectar los cambios mínimos que al paciente le pasan desapercibidos».

El tratamiento, una vez se detecta el tumor, pasa por dos opciones: la radioterapia y la cirugía. Existen alternativas en tumores localizados, como la crioterapia y los ultrasonidos, y cuando el tumor está diseminado (metástasis) se puede optar por el tratamiento hormonal.

LA HBP Y LA PROSTATITIS

Además del cáncer de próstata, las patologías más frecuentes relacionadas con la próstata son la hiperplasia benigna (HBP) y la prostatitis, que supone una inflamación de esta glándula y que es la infección más común entre el varón joven.

La HBP es la segunda causa de ingreso por intervención quirúrgica en los hombres, después de las cataratas, y el primer motivo de consulta en los servicios de urología. Es habitual a partir de los 50 años, edad en la que afecta a un 50% de los hombres y a un 80% a partir de los 80 años.

Esta enfermedad supone un crecimiento progresivo de la próstata, que hace que la uretra quede comprimida y dificulte el paso de la orina. Los signos más comunes son el aumento de la frecuencia urinaria durante el día, micción nocturna, necesidad urgente de orinar, dificultad para iniciar la micción, disminución de la fuerza del chorro de la orina y goteo prolongado.

Indirectamente, la HBP puede inducir a infecciones urinarias, irritaciones en la vejiga u otros síntomas que acaben provocando una insuficiencia renal. Además esta enfermedad constituye un problema socioeconómico importante, ya que, sólo en el año 2000, el gasto sanitario asociado a esta patología ascendió a unos 600 millones de euros.

En España, el número de ciudadanos que consulta problemas prostáticos es cada vez mayor, pero aún está lejos del deseable. Villavicencio recordó que «todavía es sólo un 30% el porcentaje de españoles que acuden al médico al experimentar algún síntoma de prostatismo. De ahí la importancia de insistir en que a partir de los 50 años es conveniente que los varones conozcan el estado de salud de su próstata». Con una detección precoz es factible la curación en un 80% de los casos.

Gelabert reconoció que hace falta mucho más para alcanzar el 100% ideal de casos detectados a tiempo, pero se mostró optimista asegurando que «estamos en el camino» para conseguir una mayor sensibilización hacia un problema cada vez más grave.