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MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La resistencia en todo el mundo a los fármacos utilizados para el tratamiento de la gripe ha aumentado un 12 por ciento desde mediados de la década de los noventa, según un estudio de de los Centros para el Control y Prevención de la Enfermedad de Atlanta (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista británica «The Lancet».

Los fármacos de la familia de los adamantanos han sido utilizados para tratar las infecciones por el virus A de la gripe durante más de 30 años. Estudios previos han identificado una incidencia baja de la resistencia a la amantadina y a la rimantadina entre las cepas de virus de la gripe circulantes. Sin embargo, el último estudio global de resistencia a estas drogas fue publicado hace 10 años.

En el estudio actual, el más amplio sobre resistencia a los adamantanos hasta la fecha, los científicos analizaron 7.000 cepas de la gripe A aisladas de mutaciones genéticas que proporcionan resistencia al fármaco.

Los investigadores descubrieron que la resistencia al fármaco aumentó entre un 0 y un 4 por ciento en el periodo de 1994-1995 al 12,3 por ciento en el 2003-2004. También descubrieron que el 61 por ciento de los virus resistentes aislados desde 2003 procedían de personas de Asia. Algunos países asiáticos tenían frecuencias de resistencia al fármaco que excedían el 70 por ciento.

Rick Bright, autor principal del estudio, señala que se alarmaron al descubrir tal aumento en la resistencia al fármaco en los virus de la gripe humana en circulación durante los pasados años.

Según Bright, el estudio tiene amplias implicaciones para las instituciones y gobiernos que planeen almacenar estos fármacos para cepas epidémicas y pandémicas de gripe. El científico afirma que con el aumento señalado de las tasas de resistencia, la amantadina y la rimantadina probablemente no serían efectivas para el tratamiento o profilaxis en el caso de un brote pandémico de gripe.