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BRUSELAS, 23 (EUROPA PRESS)

La Comisión Europea aprobó hoy la flexibilización de las reglas exigidas para la elaboración de alimentos elaborados de manera tradicional, para lo cual otorgará libertad a los Estados miembros para derogar algunas de las estrictas normas exigidas a los locales donde se producen, según informaron hoy fuentes del Ejecutivo comunitario. En todo caso, productos como quesos, cervezas o embutidos tradicionales deberán cumplir exactamente los mismos criterios sanitarios que los productos industriales.

La idea es facilitar las cosas a las pymes que utilizan métodos de producción ancestrales, en pequeños talleres, locales o cuevas con microorganismos u otro tipo de sustancias cuya presencia impediría al local superar una inspección sanitaria, pero que son imprescindibles para dar al producto su sabor y características especiales. La comercialización de estos alimentos es también muy restringida, básicamente en mercados donde existe una relación de confianza entre el fabricante y el consumidor final. Bruselas quiere, en definitiva, conservar la variedad de productos artesanales relajando el peso de la normativa.

Así pues, los Estados que quieran flexibilizar estas reglas para su sector de alimentación tradicional deberán detallar a Bruselas y al resto de los socios la descripción de los productos, de los locales y de la normativa concreta de la que será eximido el productor. Ademas, se crearán grupos específicos de trabajo sobre el tema.

SIMPLIFICACION REGLAMENTARIA.

La derogación de ciertas normas para los productos tradicionales forma parte de un paquete de medidas aprobado hoy por el Comité permanente de la cadena alimentaria y la salud animal para culminar la simplificación de las reglas comunitarias sobre esta materia y garantizar el respeto de las mismas por los Estados miembros. La nueva legislación entrará en vigor el 1 de enero de 2006.

Uno de los objetivos que persigue Bruselas es garantizar una interpretación y aplicación correctas de las nuevas reglas sobre alimentación humana y animal, evitando imponer una carga excesiva a los operadores y empresas del sector alimentario.

Se refieren, en concreto a las disposiciones relativas a la información sobre la cadena alimentaria, métodos específicos de test a para las biotoxinas de origen marino, productos pesqueros, listados de los establecimientos del sector alimentario y modelos de certificados sanitarios necesarios para algunos productos como las ancas de rana, los caracoles, las gelatinas y los colágenos.En el caso de la triquinosis, una enfermedad en este tipo de alimentos, habrá un reglamento específico de control de carnes de animales tradicionalmente portadores del parásito.

Este ejercicio de simplificación refunde cuatro reglamentos anteriores adoptados en abril de 2004 y cuya aplicación se prevé en enero de 2006, con el fin de dar tiempo a los Estados miembros, socios comerciales de la UE y al sector a adaptarse a las nuevas reglas.