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AVILA, 27 (EUROPA PRESS)

La Unión de Consumidores de Ávila (UCA) presentó hoy una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Provincial en defensa de los intoxicados de salmonela por el consumo de pollos envasados de la empresa SADA, que se saldó con más de 150 casos en la Comunidad, 29 de ellos en la provincia abulense.

Según apuntó hoy a Europa Press el presidente de la UCA, Javier Rodríguez, ésta es la primera denuncia «que sepamos» que se presenta sobre este asunto ante el Ministerio Fiscal, después de que la Junta de Castilla-La Mancha ha abierto un expediente sancionador contra la empresa, ubicada en la provincia de Toledo, penado con una multa de 600.000 euros.

De tramitarse la denuncia por la Audiencia Provincial de Ávila, los responsables de la empresa podrán ser castigados «con la pena de prisión de uno a cuatro años, multa de seis a doce meses e inhabilitación especial para la profesión de oficio, industria o comercio por tiempo de tres a seis años los productores, distribuidores o comerciantes que pongan en peligro la salud de los consumidores».

Ante los numerosos casos de contaminación surgidos a finales de julio y a principios de agosto, la UCA solicitó a la Fiscalía el inicio de actuaciones «tendentes a depurar las posibles responsabilidades penales, a que hubiese lugar, de los responsables de las presuntas infracciones cometidas en la producción, elaboración, distribución y comercialización del pollo envasado de la marca SADA y Pimpollo».

Además, el presidente de la Unión de Consumidores de Ávila aseguró que «desde las intoxicaciones por el consumo de aceite Colza no se había producido una intoxicación por el consumo de un producto», cuya empresa «no ha cumplido con los requisitos de autocontrol» que exige la normativa.

En cuanto al papel de la Administración en este asunto, Rodríguez, lamentó que los controles de calidad de la Administración Pública «no se han hecho con diligencia, ni en su origen –en Castilla-La Mancha– ni en su destino», ya que estos no han sido detectados hasta la aparición de los primeros casos de contaminación.

Por todo este «grave episodio» de intoxicación, aseguró que «pone en cuestión la confianza del consumidor en los controles de los productos que consumimos», minando la «seguridad alimentaria» que garantiza para todos los productos de venta al ciudadano la legislación vigente.

Además, la Unión de Consumidores de Ávila consideró que la empresa de los pollos envasados intoxicados de salmonela es quien debe abonar el coste que ha supuesto para la Sanidad Pública -4 millones de euros- la atención y el tratamiento a los pacientes, en muchos casos con necesidad de ser ingresados.