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SEVILLA, 28 (EUROPA PRESS)

Al menos un 80 por ciento de las depresiones posparto pueden evitarse si la madre «se adapta al ciclo biológico de sueño y alimentación de su bebé», según destacó hoy, en declaraciones a Europa Press, el director de la Unidad del Sueño del Institut Dexeus de Barcelona, Eduard Estivill, quien destacó igualmente que estas depresiones «también se reducen considerablemente si el padre comparte las tareas tras nacer el bebé y que habitualmente recaen en la madre».

Al hilo de ello, Estivill recomendó a los padres primerizos que en las primeras semanas de la vida del neonato «se impongan una rutina de comidas y sueño acordes con los ciclos vitales del niño», estos es, «alimentar al niño cada cuatro o cinco horas y mantenerlo despierto al menos 15 minutos después de la ingesta de alimentos del bebé».

Según explicó, con estos consejos se conseguiría evitar las depresiones posparto «en al menos ocho de cada diez mujeres», además de que, «gracias a estos 15 minutos en los que se mantiene despierto al niño, reduciríamos la gran mayoría de cólicos que sufren los bebés», añadió.

De igual forma, apuntó que recientes estudios sobre el sueño en el bebé y en la fase del feto «nos han permitido descubrir que ya en las primeras 20 semanas de gestación del feto, éste comienza a realizar los ciclos típicos del sueño», un hallazgo que, en opinión de dicho experto, «nos posibilita avanzar en el desarrollo posterior del niño».

En este sentido, el director de la Unidad del Sueño del Institut Dexeus destacó que, «entre los aspectos más novedosos del sueño descubiertos hace poco menos de un año, se encuentran el hecho de que la función del sueño ya es perceptible en el feto», aunque no es «hasta el primer mes de vida y, sobre todo, en el sexto mes cuando es más perceptible la fase REM del sueño».

«Este hallazgo es muy importante, ya que la fase REM del sueño está muy ligada a la maduración posterior del niño», recalcó Estivill, quien destacó que «lo que damos en denominar como «sueño activo» y «pasivo» también son unos indicadores muy potentes que nos informan de la buena marcha del feto».

Así, declaró que en la fase del «sueño activo» «es muy común que la madre sienta pequeños movimientos en su barriga que duran unos 40 minutos» –indicó que ello se debe a los movimientos que el propio feto hace como por ejemplo de sus globos oculares–, por lo que aconsejó que, ante estos casos, la madre «no se alarmen, ya que no sólo no es normal, sino que además se respeta los estadios del sueño en el feto».