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Recuerda que los costes directos e indirectos de la obesidad para el sistema sanitario alcanzan los 2.500 millones anuales

SANTANDER, 4 (EUROPA PRESS)

La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, apeló hoy a la «colaboración» de los ayuntamientos en la lucha contra la obesidad. En su opinión, las corporaciones locales, desde su «proximidad» a los ciudadanos, son una «herramienta clave» para aplicar los programas y propuestas, como es el caso de la Estrategia NAOS (Nutrición, Actividad física y prevención de la Obesidad).

En su opinión, «las ciudades deben ser entornos que favorezcan la adopción de hábitos de vida» saludables en cuanto a alimentación y actividad física. Según dijo, la labor iniciada por el Ministerio es «mucho», pero «no suficiente» y «exige de la colaboración de los municipios». «Con el concurso de todos, podremos quitarle peso a la obesidad», sentenció la ministra.

Salgado hizo estas afirmaciones durante su intervención en el Congreso «Nutrición, Actividad física y prevención de la Obesidad (Estrategia NAOS)», organizado en Santander por el Ayuntamiento de la capital cántabra, la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria.

En él se presentó la Declaración de Santander, a través de la cual las corporaciones locales plasman sus compromisos para contribuir a la lucha contra la obesidad. Para la ministra, esa declaración es «una excelente forma» de recoger dichos compromisos con los que se podrá fomentar entre los ciudadanos una forma de vida «sana y equilibrada».

Elena Salgado recordó que la obesidad «es uno de los problemas de salud más importantes» y «está en la cadena causal de las enfermedades crónicas no transmisibles que causan mayor morbilidad». De hecho, señaló de los diez factores de riesgo de sufrir enfermedades crónicas definidos por la Organización Mundial de la Salud, cinco de ellos están relacionados con la alimentación y la actividad física.

Según indicó, la obesidad supone para el sistema sanitario unos costes directos e indirectos de 2.500 millones de euros anuales, equivalente por tanto al 7% del gasto sanitario total.

Actualmente, en España uno de cada dos adultos tiene exceso de peso y el 14% de la población obesidad. La situación más preocupante se da entre los menores. En este sentido, Salgado apuntó que en las dos últimas décadas la prevalencia de la obesidad entre niños de 6 a 12 años ha pasado del 5% al 16%.

A juicio de la ministra, la obesidad en los niños es una «hipoteca de futuro», porque «un niño obeso será con toda probabilidad un adulto obeso y un adulto enfermo».

ESTRATEGIA NAOS

En su intervención en el Congreso, Salgado repasó la Estrategia NAOS, que constituye la «respuesta» del Ministerio para sensibilizar a la población sobre el problema que supone la obesidad y para «sumar» iniciativas destinadas a fomentar hábitos de vida saludables.

Recordó que esa estrategia se ha plasmado en colaboraciones con las empresas de alimentación, distribución y hostelería, con las comunidades autónomas, con el sector de la publicidad y la comunicación y con la Federación Española de Alimentación y Bebidas.

DECLARACIÓN DE SANTANDER

En el Congreso, que se celebra desde ayer en el Palacio de Exposiciones de Santander, intervinieron esta tarde, además de la ministra, el primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Santander, Eduardo Rubalcaba, y el alcalde de Sant Andreu de la Barca y presidente de la Red Española de Ciudades Saludables, Enric Llorca.

Además, asistieron la consejera cántabra de Sanidad y Servicios Sociales, Charo Quintana; la concejala de Salud de Santander, Carmen Martín, y el delegado del Gobierno en Cantabria, Agustín Ibáñez.

Enric Llorca fue el encargado de leer lo que se ha denominado Declaración de Santander, un escrito en el que se recogen los compromisos de los municipios para favorecer hábitos saludables.

Así, se invita a los ayuntamientos a diseñar políticas integrales para promover la salud mediante una alimentación saludable y la práctica habitual de actividad física; a desarrollar acciones de sensibilización e información y a promover la educación nutricional y estimular la práctica regular de ejercicio.

Además, se les anima a crear entornos municipales que faciliten la adopción de estilos de vida saludables; crear alianzas con agentes económicos y sociales; estimular una «amplia participación social»; hacer un seguimiento y evaluación de las actuaciones y contemplar espacios físicos adecuados para la práctica de ejercicio.

El primer teniente de alcalde de Santander incidió también en el papel que pueden realizar los ayuntamientos por su proximidad a los ciudadanos. Por ello, abogó por que los municipios aporten «el máximo de sus posibilidades para frenar esta epidemia» y «reconducirla» a situaciones más «saludables».