.

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

La vacuna de la varicela erradicará la enfermedad a medio plazo en España igual que ocurrió con las estrategia para la eliminación del sarampión, según aseguró hoy el doctor Francisco de Asís Babín, director del Instituto de Adicciones de Madrid Salud, durante la presentación de la «Guía de Buena Práctica Clínica en Vacunación Infantil Comunitaria».

El doctor Babín indicó desde una perspectiva de salud pública, el hecho de incluir o no una vacuna en el calendario vacunal no se mueve por criterios «economicistas», sino epidemiológicos y poblacionales, y recordó que la vacuna de la varicela ya se está incorporando en algunas comunidades autónomas a determinadas edades.

No obstante, aclaró que para su introducción definitiva en el calendario de vacunas debe haber suficientes garantías de cobertura para no desplazar el desarrollo de la enfermedad a décadas posteriores, ya que esto sería contraproducente para el conjunto de la población.

Por otro lado, el doctor Babín defendió un único calendario vacunal en toda España, argumentando que es necesario garantizar que todos los niños españoles reciban las mismas vacunas, independientemente de dónde puedan vivir y de posibles cambios de residencia.

La «Guía de Buena Práctica Clínica en Vacunación Infantil Comunitaria», promovida por el Ministerio de Sanidad y Consumo y la Organización Médica Colegial con el patrocinio de Sanofi Pasteur, recoge el calendario de vacunación infantil del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, con una explicación sobre las vacunas vigentes (difteria, tétanos, tos ferina, poliomelitis, sarampión, rubeola, parotiditis, virus de la hepatitis B, enfermedad meningocócica por serogrupo C y Haemophilus influenzae tipo B) y sobre las que se encuentran en estudio (varicela y enfermedad neumocócica).

También recoge un capítulo sobre vacunación en situaciones especiales, como son los casos de los niños inmigrantes, los viajeros o los inmunocomprometidos. En el caso de niños inmigrantes, el objetivo es, según el doctor Babín, conseguir un nivel de protección igual que el resto de población en donde reside el individuo, aunque reconoció que es muy difícil sensibilizar a los familiares de estos niños para que se preocupen de las vacunas cuando en muchos casos no disponen de vivienda, alimentos o trabajo.