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MADRID, 24 (EUROPA PRESS) La madrugada del próximo domingo, día 30 de octubre, finaliza la «Hora de Verano», que dio comienzo en el mes de marzo para optimizar el uso de energía. Los relojes deberán retrasarse una hora (a las tres de la madrugada serán las dos), en cumplimiento de la Directiva Comunitaria que rige el denominado «Cambio de Hora» y que afecta a todos los países miembros de la Unión Europea.

Según estimaciones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), en nuestro país el ahorro en iluminación en el sector doméstico, por el cambio de hora, durante los meses que este ha tenido efecto efecto; es decir, desde final de marzo hasta final de octubre, puede representar un 5 por ciento. Si el consumo medio de una familia española es de 3.200 kilovatios hora, el ahorro sería de más de 6 euros por hogar y más de 60 millones de euros para el conjunto de ellos.

A ello habría que sumar, procedente del sector de comercio y servicios, un ahorro del 3% (más de 6 millones de euros) en concepto de reducción de consumo de aire acondicionado.

El «Cambio de Hora» comenzó a generalizarse, aunque de manera desigual, a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para poder aprovechar mejor la luz del sol y consumir así menos electricidad en iluminación. Se aplica como directiva desde 1981 y ha sido renovada sucesivamente cada cuatro años.