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MADRID, 7 (EUROPA PRESS)

El Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) advirtió hoy de que la implantación de salas de fumadores en las empresas expondrían a los consumidores de tabaco al «juego de las tentaciones», en un momento en el que el 70 por ciento de ellos quiere dejar de ser fumador y opina que la habilitación de espacios específicos les desanimaría de intentarlo.

El CNPT indicó que el que haya zonas físicamente separadas en las empresas para los trabajadores que fuman «aparentemente resulta atractivo y parece respetuoso con la libertad del fumador». Sin embargo, apostilló que éstas tienen «numerosas desventajas e inconvenientes».

Por ello, no aprobó las recientes enmiendas introducidas en este sentido en la Ley antitabaco durante su tramitación en el Senado y que fueron presentadas por los grupos políticos del PNV, IU y BNG. El presidente del CNPT, Rodrigo Córdoba, subrayó que las sociedades médico-científicas se declaran a favor de que las empresas estén libres de humos ya que cuentan con el respaldo del 70 por ciento de los fumadores.

«Ellos desean dejar de hacerlo y la presencia de las salas de fumadores les expone continuamente al juego de las tentaciones para hacerlos recaer cuando después de mucho esfuerzo consiguen dejar el tabaco», opinó.

En este sentido, hizo hincapié en que hay evidencia de que la prohibición total es «mucho más beneficiosa» para la salud de los trabajadores, incluidos los que fuman, «dado que si no hay espacios para fumar en la empresa, disminuyen su consumo y muchos de ellos pueden dejar de fumar definitivamente».

Asimismo, el CNPT quiso enviar un mensaje a aquellos que señalan que una prohibición como ésta frenaría la productividad, ahora que una serie de estudios realizados en Europa y América del Norte concluyen que en una empresa libre de humos se incrementa el rendimiento de los trabajadores en un 3 por ciento de media, además de mejorar sensiblemente la imagen corporativa.

El criterio del CNPT es que disponer de una sala de fumadores requiere gastos de construcción, mantenimiento y limpiezas adecuados. Por otra parte, la presencia de dicha sala «no evitaría el absentismo laboral de los fumadores ni las pérdidas por menor productividad».

Además, la disponibilidad de área de fumadores incrementa las paradas no justificadas del trabajo para desplazarse a la zona a fumar un pitillo y por ello estos espacios llegan a convertirse «en una especie de «club social» de la empresa», afirmó Córdoba.

«Declarar la empresa libre de humos es la solución más económica, más efectiva, más saludable para todos, más ventajosa y menos conflictiva», concluyó el presidente del CNPT tras recordar que ninguna ley nacional aprobada desde 2004 hasta hoy contempla salas para fumadores en las empresas.