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MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA), dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, aseguró hoy que las leches infantiles de Nestlé que se venden en la actualidad en el mercado español son seguras, y subrayó que la empresa retiró en septiembre todas las unidades potencialmente defectuosas del mercado español y detuvo la producción de su planta en Asturias hasta que se cambiaron las bobinas causantes de la contaminación, conocida hoy.

Según explicó la AESA, Nestlé-Italia fue informada por las autoridades de ese país, el pasado 6 de septiembre, de que en un análisis rutinario de leche de continuación de la marca «NIDINA 2» se habían detectado trazas de isopropil tioxantona, un componente de la tinta que se utiliza, como iniciador fotoquímico, en la impresión de los embalajes.

Este tipo de leche se produce también en la fábrica de Nestlé en Sevares (Asturias), donde el problema se limita a un número reducido de unidades de este producto, que se vendieron principalmente en Italia. No obstante, por precaución, se retiraron también los lotes distribuidos en otros países de la Unión Europea.

Los envases de estas leches se pliegan en la propia fábrica a partir de grandes bobinas fabricadas por la empresa sueca Tetra Pack, que se envían a las plantas productoras. En estas bobinas, según la AESA, entra en contacto la parte exterior, donde está la tinta impresa en offset, con la parte interior.

Tras recibir el comunicado de alerta de la Unión Europea, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria lo trasladó a las autoridades del Principado de Asturias, y como medida de precaución, la fábrica de Nestlé en España retiró de la distribución y venta todos los productos potencialmente afectados y detuvo la producción. Asimismo, se informó al fabricante de los envases, Tetra Pack, para adoptar las medidas oportunas.

RIESGO MUY BAJO PARA LA SALUD.

En cualquier caso, añade la AESA, el potencial riesgo para la salud sería muy bajo, tanto por la naturaleza de la sustancia como por la baja proporción de la misma detectada en el producto, lo que implica unos niveles de exposición ínfimos a dicha sustancia. A pesar de ello, la Comisión Europea solicitó un análisis del riesgo a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, que ya ha emprendido la investigación.

Además, tras una reunión de la Comisión Europea celebrada en septiembre con responsables de la empresa sueca Tetra-Pack, ésta se comprometió a la retirada de las bobinas potencialmente afectadas y a su sustitución por otras en las que la serigrafía no se lleva a cabo mediante tecnología «Off-set», lo que implica la no utilización del iniciador fotoquímico identificado por Italia en algunos productos.

Esta sustitución se produjo a primeros de octubre y, desde entonces, Nestlé reinició la producción de leche infantil en la planta de Asturias, utilizando las nuevas bobinas para la elaboración de los envases, por lo que los productos que se encuentran actualmente en el mercado español no presentan riesgo de contaminación.