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SEVILLA, 23 (EUROPA PRESS)

Los investigadores del grupo «Ácido fólico y alcohol» del departamento de Fisiología de la facultad de Farmacia de la Universidad de Sevilla han comprobado que los efectos negativos que produce el alcohol en el organismo de las madres son trasladados a sus hijos incluso cuando la ingesta se produce antes del embarazo.

Los expertos, que llevan desde 1989 estudiando estas alteraciones con ratas de laboratorio, han concluido que «aquellos sujetos que son sometidos durante varios meses a la ingesta de alcohol presentan una deficiencia de ácido fólico y, por tanto, cuadros de anemia, así como un «funcionamiento debilitado de varias enzimas digestivas», según informaron a Europa Press fuentes de Andalucía Investiga, el programa de divulgación científica de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.

Así las cosas, este grupo considera aún «más preocupante» que los efectos negativos sobre el organismo son trasladados a las crías incluso cuando la toma no se produce durante el periodo mismo de la gestación, sino antes».

De esta forma, las crías, que obtienen el alcohol de su madre a través de la placenta y más tarde durante la lactancia, presentan un cuadro de efectos muy significativos, puesto que, por una parte, sus órganos realizan una mala absorción de zinc y ácido fólico; y, por otra, presentan enzimas antioxidantes alteradas.

Es más, explican estos expertos, si la ingesta de alcohol se diera de una forma aguda durante el embarazo, los niños podrían presentar malformaciones o lo que se conoce como «Síndrome Alcohólico Fetal», lo que se traduce en retrasos en el crecimiento, disminución de la talla cerebral y anomalías en el corazón, riñón y otros órganos vitales.